Los venecianos han salido a las calles con sus maletas en la mano para pedir a las autoridades que piensen en ellos y no solo en los turistas.
El número de residentes ha alcanzado el récord más bajo de la historia reciente de la ciudad, 55.000. La preocupación principal de los habitantes es la crecida de las aguas y el incesante tráfico marítimo.