Unas 200 personas fueron evacuadas el miércoles, mientras el agua llegaba hasta la cintura y cubría la avenida principal de Alcácer do Sal después de que se desbordara el río Sado, a pesar de los sacos de arena colocados a la entrada de los comercios.
Protección Civil confirmó la muerte de un hombre de unos 60 años cerca de Serpa, después de que su coche fuera arrastrado por las aguas.
Desde el domingo, los equipos de emergencia han atendido más de 3.300 incidentes, desde inundaciones hasta caída de árboles y desprendimientos de tierra. El nivel de alerta se mantiene en el máximo, con 3.000 militares y 42 embarcaciones desplegados. Las autoridades advierten de que la situación podría volver a empeorar este fin de semana, con otra borrasca ya en formación.