La estrella del ballet Nicoletta Manni, primera bailarina de La Scala, portó la antorcha por la plaza antes de encender el pebetero, que permanecerá encendido y vigilado las veinticuatro horas del día hasta la ceremonia de inauguración del 6 de febrero en el estadio de San Siro.
El relevo, retrasado cerca de una hora debido a la multitud, había atravesado varios suburbios de Milán a lo largo del día.
La etapa de Milán supuso el tramo número 60 de un recorrido de 12.000 km que comenzó en Olimpia el pasado noviembre.
Está previsto que la llama pase del Duomo al Arco della Pace el jueves, antes de ser escoltada hasta el estadio de San Siro para la ceremonia de las 20:00 CET, en un trayecto estimado de 12 kilómetros.
Los organizadores se niegan a revelar el nombre de la persona que encenderá el pebetero, lo que ha desatado especulaciones en torno a las leyendas italianas del esquí Alberto Tomba y Deborah Compagnoni, o a la campeona olímpica Sofia Goggia.