Multitudes se congregaron el martes en el templo Lama de Pekín para marcar el inicio del Año Nuevo lunar. Los fieles quemaron incienso y elevaron sus oraciones coincidiendo con el comienzo del Año del Caballo.
El Caballo es el séptimo signo del ciclo zodiacal chino de 12 años y se asocia tradicionalmente con la energía, la inteligencia y la independencia.
También se pudo ver a visitantes tocando una estela de piedra para atraer la buena suerte y escribiendo notas en el recinto del templo, mientras el personal de seguridad regulaba el flujo de personas que accedían al lugar.