El primer día de los JJ.OO. de Invierno Milán-Cortina 2026 se vio ensombrecido por una manifestación en la que los asistentes lamentaron el efecto medioambiental y económico de los Juegos en la región.
La espectacular ceremonia de inauguración de los Juegos Olímpicos de Invierno de Milán-Cortina 2026, celebrada el viernes por la noche, fue un escaparate de la cultura italiana y puso un gran énfasis en el tema de la armonía.
Sin embargo, no faltaron las críticas, con abucheos dirigidos al equipo olímpico de Israel, así como al vicepresidente de Estados Unidos, J.D. Vance, cuando su imagen apareció en la gran pantalla del estadio de San Siro.
Fuera del recinto, la ciudad de Milán fue la protagonista de la víspera de los Juegos, no sólo por las reuniones políticas de alto nivel, sino también por las protestas generalizadas: el viernes hubo una manifestación de activistas y estudiantes contra la presencia de agentes del ICE en Italia. El sábado hubo una protesta organizada por sindicatos de base contra el impacto medioambiental causado por los Juegos Olímpicos de Invierno.
Los manifestantes marcharon por la ciudad, pasando por la recién inaugurada Villa Olímpica. Se lanzaron fuegos artificiales y bombas de humo, pero la manifestación fue pacífica en general. Entre las pancartas desplegadas, algunas rezaban "ICE fuera", mientras que otras criticaban al Gobierno de Giorgia Meloni, así como al alcalde de Milán, Beppe Sala.
Manifestantes: Juegos insostenibles desde el punto de vista medioambiental y económico
"Es dinero público que se ha gastado en un escaparate. Puede ser interesante tener estos eventos de escaparate, pero en un momento en el que no hay suficiente dinero para cosas esenciales, no tiene sentido gastarlo de esta manera", declaró a 'Euronews' un trabajador sanitario presente en la protesta.
Otro manifestante criticó al Gobierno nacional y al alcalde de Milán, calificando las obras realizadas para los Juegos de insostenibles desde el punto de vista medioambiental.
Un tercer manifestante criticó los Juegos porque "no han aportado ninguna riqueza a la ciudad de Milán y a Lombardía". Según él, "han quitado dinero a la asistencia social, a las escuelas públicas y a la sanidad. Este dinero se ha quemado literalmente, y ni una sola lira irá a los ciudadanos italianos, en particular a los de Lombardía, así que son unas Olimpiadas falsas".