En Francia, varios centenares de personas se congregaron el sábado por la mañana en la plaza de la Bastilla de París en una concentración 'No Kings' convocada para denunciar a Donald Trump y lo que los organizadores describen como políticas autoritarias.
La mayoría de los asistentes eran estadounidenses residentes en Francia, pero por primera vez se sumaron también sindicatos franceses y organizaciones de derechos humanos, lo que amplió su alcance local. La cita de París se inscribió en una jornada internacional de acción coordinada vinculada a las manifestaciones celebradas en todo Estados Unidos, donde los organizadores aseguraron que se habían registrado más de 3.100 actos en los 50 estados.
La protesta en Francia refleja que la oposición a Trump se está movilizando ya mucho más allá de las fronteras estadounidenses. Los convocantes explicaron que el movimiento se extendió también a varias ciudades europeas, con otras concentraciones en Francia, y presentaron la cita de París como un acto tanto político como simbólico. Los manifestantes criticaron la política migratoria, la escalada militar y lo que consideran un debilitamiento de las normas democráticas. Una de las organizadoras, Ada Shen, afirmó que los participantes se oponen a políticas "ilegales, inmorales, temerarias" y a "guerras interminables".
Para los estadounidenses en el extranjero, la concentración en la Bastilla sirvió además como un llamamiento a mantenerse políticamente activos de cara a las próximas elecciones en Estados Unidos, en particular las legislativas de 2026 y las presidenciales de 2028, cuando los votos emitidos desde fuera del país podrían ayudar a decantar unas contiendas muy reñidas.