Las imágenes difundidas por Sony muestran al robot de tenis de mesa 'Ace' compitiendo contra un jugador profesional durante las pruebas del proyecto, en las que utiliza una red de cámaras y sistemas de inteligencia artificial para ejecutar complejas tareas interactivas en tiempo real y predecir con precisión la trayectoria de la pelota en los golpes de respuesta.
Los investigadores explican que el robot aprendió mediante aprendizaje por refuerzo y no con una programación fija, lo que le permite adaptarse durante los intercambios y realizar el saque conforme al reglamento oficial.
Probado en una mesa de tamaño reglamentario en Tokio y descrito en la revista 'Nature', Ace combina velocidad con una capacidad de percepción poco común.
Es capaz de leer el logotipo de la pelota para evaluar el efecto y reaccionar en fracciones de segundo. Aunque su alcance físico y su ritmo se mantienen próximos a los de una persona, destacan su capacidad de visión y su regularidad.
El estudio sugiere que la inteligencia artificial entrenada en entornos virtuales puede aplicarse ya a tareas físicas rápidas, con posibles usos más allá del deporte.