Multitudes vestidas de naranja llenaron las calles y los canales de Ámsterdam para celebrar el cumpleaños del rey Guillermo Alejandro.
La gente se reunió para bailar, cantar y divertirse, con embarcaciones abarrotadas a lo largo de los canales de la ciudad y calles llenas de puestos y celebraciones.
Las celebraciones anuales del Día del Rey atrajeron tanto a residentes como a turistas, muchos de ellos disfrutando del buen tiempo y del ambiente festivo.
Pese a su origen real, la festividad se ha convertido en una celebración nacional de la primavera y de la comunidad, que reúne a personas de todo el país.