El incendio forestal que devastó la provincia de Almería empezaba a dar muestras de remitir el domingo 12 de julio de 2026, lo que permitió a los bomberos pasar de las tareas de contención a la lucha directa contra los focos que seguían activos.
Agentes de la Guardia Civil rescataron a un perro de una vivienda dañada por el fuego, mientras la Policía mantenía los cortes de carretera en las inmediaciones de Bédar. Los vehículos calcinados y las laderas ennegrecidas daban cuenta de la magnitud de la destrucción en torno a Almocaizar, donde uno de los incendios más mortales registrados en España en los últimos años arrasó el paisaje.
El presidente regional Juan Manuel Moreno afirmó que el incendio se encontraba estabilizado, lo que abre la puerta al regreso escalonado de unos 1.500 vecinos evacuados. El fuego, que se declaró el nueve de julio cerca de la Sierra de los Filabres, ha causado al menos 12 muertos y ha calcinado aproximadamente 66 kilómetros cuadrados, una superficie similar a la de Manhattan.
La ministra de Defensa Margarita Robles rindió homenaje a los bomberos y a los responsables locales por su trabajo durante toda la emergencia, mientras que se espera que el presidente del Gobierno Pedro Sánchez visite la zona afectada el lunes. El desastre se produjo durante la tercera ola de calor en seis semanas en Europa occidental, en un contexto en el que el continente sigue calentándose a un ritmo aproximadamente doble que la media mundial, según el Servicio de Cambio Climático de Copernicus.