Los representantes de la mujer de 87 años y Urbagestión han alcanzado un acuerdo para que pueda regresar a la vivienda en la que vivió durante más de 70 años. Pese al pacto, los colectivos por la vivienda mantendrán la acampada en la Puerta del Sol para exigir medidas contra los desahucios.
Maricarmen podrá volver a la casa de Madrid en la que vivió durante más de 70 años y de la que fue desahuciada la semana pasada.
Los representantes de la mujer de 87 años y Urbagestión, la empresa propietaria de la vivienda, han alcanzado este lunes un acuerdo para permitir su regreso tras más de cuatro horas de negociación, según informan medios locales. El acuerdo está todavía pendiente de la convalidación de Maricarmen, que continúa ingresada en el hospital después del desahucio.
La reunión de este lunes ha sentado a los representantes de Maricarmen y de Urbagestión a negociar con la mediación de profesionales de la Empresa Municipal de la Vivienda y Suelo de Madrid (EMVS). Antes de entrar al encuentro, la abogada de Maricarmen, Beatriz Duro, había dejado claro cuál era su objetivo: que la octogenaria pudiera regresar a su vivienda "en las mismas condiciones en las que estaba cuando se fue".
La negociación debía abordar precisamente las condiciones de un nuevo contrato y el importe del alquiler. La defensa de Maricarmen se había mostrado dispuesta a realizar concesiones para alcanzar una solución.
El nuevo acuerdo no frenará las protestas
El acuerdo para que Maricarmen pueda regresar a su vivienda no pondrá fin a la acampada en la Puerta del Sol. El Sindicato de Inquilinas ha anunciado que la movilización continuará porque sus reivindicaciones van más allá del caso de la mujer de 87 años y del propio decreto de vivienda que el Gobierno pretende llevar este martes al Consejo de Ministros.
"Esto va más allá de Maricarmen. El real decreto es el primer paso", explicó este lunes Carolina Vilariño, portavoz del Sindicato de Inquilinas de Madrid, antes de conocerse el acuerdo. La organización reclama, entre otras medidas, contratos de alquiler indefinidos y una mayor estabilidad para los inquilinos con el objetivo, en palabras de Vilariño, de que "no haya ninguna Maricarmen más".
El sindicato asegura que decidirá día a día cómo evoluciona la protesta, pero mantiene por ahora la acampada iniciada el sábado en el centro de Madrid. La organización también ha advertido de que tiene capacidad para continuar en Sol si el decreto que negocia el Gobierno no incorpora sus principales reivindicaciones.
La propia Maricarmen ha respaldado las movilizaciones desde el hospital. En un mensaje dirigido a los acampados en la Puerta del Sol, lamentó no poder acompañarlos personalmente y les pidió que continuaran luchando y defendiendo sus derechos.