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Bridging EU’s transport gap: El estado de las carreteras italianas

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Bridging EU’s transport gap: El estado de las carreteras italianas

Bridging EU’s transport gap: El estado de las carreteras italianas
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Tras el derrumbe del puente de Génova, Euronews analiza el estado de las infraestructuras de la UE. Hoy es el turno de la autopista principal italiana. Pondremos el foco en la Autoestrada del Sole, una vía que conecta el norte y el sur del país unificando Italia, recortando distancias y abriendo mercados. Construida en los 50 año tras año la autopista recibe un aumento de quejas de sus usuarios

Pero la Autostrada del Sole - una de las primeras obras abiertas a finales de los años 50- ha envejecido, y así, año tras año, las quejas de los usuarios que la recorren cada día han ido creciendo. El camionero italiano Sebastiano Bratti explica a Euronews cómo circula el tránsito en esta autopista: "Todo el tráfico se distribuye por la A1 y la A14, pero no es suficiente"

Bratti lleva viajando por las autopistas italianas más de veinte años, de norte a sur. Ha visto cómo poco a poco el tráfico aumentaba, y ahora se muestra resignado: "Es normal que exista más tráfico. El nudo de Bolonia y el de Milán siempre, e incluso el de Padua bastante a menudo."

El tráfico y el estado de las carreteras en Italia ha puesto sobre la mesa el debate sobre su gestión. Solo en el mes de junio se han contabilizado cuatro mil millones de vehículos por kilómetro en esta parte de la autopista, un hecho que hace del tramo Milán-Bolonia una de las autopistas más congestionadas de Italia. Un país en el que el cincuenta por ciento de las mercancías viaja por carretera.

Construidas entre los años 60 y los años 80, la mayor parte de estas vías generan preocupación entre los expertos por su seguridad. El profesor de economía del transporte en la universidad Bocconi, Oliviero Baccelli explica la frágil situación de las vías italianas, especialmente en el tramo que Bratti suele transitar: "El número de eslabones débiles en la red italiana es ciertamente mayor que en el resto de Europa. En lo que se refiere a la red nacional, la autopista más vulnerable es sin duda la A1 entre Milán y Bolonia, también porque los niveles de tráfico y la ausencia de alternativas la hacen particularmente débil en caso de accidentes graves".

De los 6.000 kilómetros de autopistas, el 66% están gestionadas por particulares, y dos tercios de las concesiones son propiedad de dos grupos empresariales.

Una empresa que registra aranceles entre los más altos de Europa y obtiene beneficios: 3.000 millones de euros en 3 años, según algunos datos.

Bajo acusación, junto con las escasas cuotas de inversión, está el sistema de "concesión", en virtud del cual el Estado concede las obras a empresas que se comprometen a gestionarlas mediante el cobro de un peaje.

La profesora de gestión pública en la universidad Bocconi, Veronica Vecchi, explica la controversia existente en torno al tema de las concesiones: "Hoy hay un gran debate a nivel internacional, también a nivel europeo, sobre la bondad de la concesión, sobre la bondad de la asociación entre el sector público y el privado. Hoy en día no hay pruebas que nos puedan llevar a decir cuán eficaces han sido estos sistemas para generar una mayor eficiencia y una mayor efectividad".

Es en este marco donde se reabre el conflicto por la intención de muchos de nacionalizar todo el sector, poniendo la red de infraestructuras viarias bajo el pleno control del Estado, como sucede en Suiza, Austria, Reino Unido y Alemania.