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Elecciones en España: ¿A qué partido político favorece el sistema electoral d'Hondt?

Elecciones en España: ¿A qué partido político favorece el sistema electoral d'Hondt?
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REUTERS/Juan Medina
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Mientras los españoles se dirigen a las urnas el próximo domingo 28 de mayo, muchos se preguntan si no tardarán en volver.

En las últimas elecciones generales, fueron a votar en dos ocasiones en menos de un año (el 20 de diciembre de 2015 y el 26 de junio de 2016). La irrupción con fuerza de nuevos partidos políticos rompió entonces con años de bipartidismo e hizo imprescindibles los pactos poselectorales. Y, con tan solo una vuelta electoral, si no se alcanzan acuerdos, se regresa a las urnas.

Con un nuevo actor político en auge, el ultraderechista Vox, el escenario se fractura aún más: cinco partidos tienen expectativas de entrar en un futuro Gobierno de España.

En el punto de mira, el sistema electoral empleado en España, la ley d'Hondt, que hasta ahora ha favorecido a los grandes partidos y a las zonas menos pobladas.

¿Cómo funciona la Ley d'Hondt?

La ley d'Hondt atribuye escaños a través de un cálculo proporcional que divide el número total de votos que ha recibido cada partido por los cargos electos que se disputan en cada circunscripción.

Creado por el jurista belga Victor d'Hondt, es el método más común de los sistemas que utilizan la conversión proporcional de votos en escaños. Se emplea en países como Argentina, Austria, Bélgica, Brasil, Chile y Japón.

En España, el sistema fue adoptado durante la transición democrática de 1976-1977 para apoyar la creación de mayorías estables, porque favorece a los partidos más importantes y perjudica a los que tienen menos apoyo a nivel nacional.

Un diputado: 13.000 votos en Soria, 88.400 en Madrid

Cada provincia, de las 50 españolas, elige un número de los 350 diputados del Congreso en función de su población, por lo que Soria, con 39.171 habitantes, elige dos diputados, mientras que en Madrid, con 3 millones, se votan 37.

Pero, a la hora de llevar a cabo el reparto de escaños, se utiliza la llamada "regla D'Hondt", que asigna los diputados de forma proporcional a todas aquellas formaciones que hayan superado el umbral del 3% de los votos.

Al no tratarse de una atribución directa, el cálculo resulta en que para lograr un diputado en Soria en las últimas elecciones de 2016 bastaba con algo menos de 13.000 votos, mientras que el escaño más "barato" de Madrid requería 88.400 sufragios.

En conjunto, las 26 provincias con menos habitantes tienen aproximadamente un 17,2 % de la población española, pero eligen a un 29 % de los diputados.

Por eso, a pocos días de los comicios, el voto de la "España vacía" o rural se ha convertido de vital importancia para los partidos políticos españoles.

Pedro Sánchez (PSOE), Pablo Casado (PP), Albert Rivera (Ciudadanos) y Pablo Iglesias (Podemos) han hecho su paso obligado por las tres provincias más pobladas, Madrid, Barcelona y Valencia, que reparten más diputados.

Pero también pasaron por otras menos pobladas, especialmente Sánchez, quien visitó las provincias de Jaén, Badajoz o Asturias en busca de utilizar en su favor el peculiar sistema electoral español.

Lee | El codiciado voto de la España vacía

¿A qué partido ayuda la ley d'Hondt?

"El sistema electoral históricamente ha beneficiado a la derecha", explica a Euronews Gemma Ubasart-González, profesora de Ciencias Políticas y vicedecana de la Facultad de Derecho. "Por dos motivos: por el hecho que de que cuesta menos votos conseguir escaño en las zonas rurales; pero también porque la derecha se presentaba bajo un mismo paraguas, el PP, y no se fragmentaba".

Sin embargo los analistas coinciden en que las próximas elecciones pueden ser las primeras en las que el sistema electoral perjudique a la derecha, dividida esta vez en tres formaciones (Ciudadanos, PP y Vox).

"Parece que el PSOE puede conseguir ser el primer partido en la mayor parte de las provincias españolas por la división del voto de derechas, maximizando escaños hasta las circunscripciones más pequeñas", indica Ubasart-González.

Con el sistema d'Hondt, se crea una tabla con todos los partidos, ordenados del más a menos votado, y se divide el número de votos de cada uno de ellos por el número de escaños. Los asientos se asignan a los números más altos, independientemente del orden, lo que beneficia a las formaciones con más sufragios (consulta la tabla).

"Va a importar la ordenación en porcentaje de voto que obtenga cada fuerza en cada provincia", añade Ubasart-González. "Puede que las derechas tengan más votos en algunas circunscripciones pero que al presentarse fragmentadas, los últimos se queden sin escaños, y se pierdan esos sufragios".

"También cabe advertir que las grandes 'primas' para los partidos ganadores eran mucho más importantes cuando en el sistema de partidos políticos de España existían dos grandes partidos. Cuando hay más fragmentación, con la presencia de partidos medianos, las primas son menores".

Pero, el sistema tampoco va favorecer al declive del partido de izquierdas Podemos, si se confirman las encuestas. Si la formación de Pablo Iglesias termina tercera o cuarta en muchas provincias, perderá opciones de alcanzar un escaño en el intrincado reparto.

¿Puede una reforma electoral facilitar la gobernabilidad en España? Unidas Podemos y Ciudadanos lo propusieron en febrero de 2018, sin resultado.