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Los cinco países de la Unión Europea que no reconocen la independencia de Kosovo y por qué

Josep Borrell, ministro en funciones de Asuntos Exteriores de España
Josep Borrell, ministro en funciones de Asuntos Exteriores de España
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Esta semana, el presidente de Francia, Emmanuel Macron, se encuentra de visita oficial en Belgrado, la capital serbia, donde se comprometió este lunes a relanzar las conversaciones entre Serbia y Kosovo, una tensión que se ha reavivado en los últimos meses.

El presidente de Serbia, Aleksandar Vučić, también preguntó a Macron si este podría ayudar al país en su proceso de entrada a la Unión Europea (UE), a lo que el presidente francés respondió que "no podía prometer nada".

El conflicto con Kosovo es uno de los principales obstáculos que enfrenta Serbia para alcanzar su adhesión a la Unión Europea, un proceso que comenzó en 2009 cuando el ex presidente Boris Tadić presentó oficialmente la solicitud de ingreso y, además, entregó a la justicia al criminal de guerra Ratko Mladić, responsable de la masacre de Srebrenica durante la Guerra de Bosnia, que se ocultaba en territorio Serbio.

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Sin embargo, la Unión Europea no tiene una posición hegemónica respecto a Kosovo, una provincia que declaró su independencia de Serbia en 2008 tras una guerra en 1998 y 1999, entre las fuerzas de la República Federativa de Yugoslavia y el Ejército de Liberación de Kosovo.

23 de los 28 países de la UE, además de potencias como Estados Unidos, reconocen su independencia, aunque Serbia sigue considerando al territorio la provincia autónoma de Kosovo y Metojia. Los cinco restantes, Eslovaquia, Grecia, España, Rumanía y Chipre se niegan a dar su reconocimiento internacional a Kosovo.

Monumento "Newborn" (recién nacido) en Pristina, Kosovo.Reuters

España

A causa de su propia política interna, España se niega a reconocer a Kosovo como independiente. El conflicto Catalán, entre esta comunidad autónoma y el Estado español, es la razón principal por la que el Gobierno considera a Kosovo como parte de Serbia, ya que su reconocimiento podría sentar precedente en el contexto catalán.

En mayo de 2018, el expresidente Mariano Rajoy no acudió a la Cumbre de la UE-Balcanes celebrada en Bulgaria, por la presencia de representantes políticos de Kosovo. Fue el único estado de la Unión Europea que se ausentó de la cumbre por este motivo.

Los independendistas catalanes, por su parte, han mostrado su afinidad a la República de Kosovo desde el momento que realizó la declaración unilateral de independencia en febrero de 2008. Los principales partidos representantes del movimiento independentista, Esquerra Republicana de Catalunya y Convergència i Unió, felicitaron al entonces primer ministro kosovar, Hashim Thaçi, y presentaron mociones instando al Gobierno español para que reconociese a Kosovo.

Sin embargo, el propio Thaçi declaró en 2018 que"España no es Serbia y Cataluña no es Kosovo". El ministro de Asuntos Exteriores, Josep Borrell, afirmó que en caso de acuerdo entre Kosovo y Serbia sí que reconocerían la independencia del estado de balcánico.

España es el único país de la Unión Europea que no admite el pasaporte kosovar para poder obtener un visado Schengen.

Hashim Thaçi, exprimer ministro de Kosovo.Reuters

Chipre

Chipre se encuentra sumido en un profundo conflicto que divide su territorio por completo: una línea verde, controlada por las Naciones Unidas, parte la isla mediterránea en dos. La República de Chipre - de mayoría grecochipriota- solo controla dos tercios de la isla desde 1974, cuando Turquía ocupó el norte y estableció la "República Turca del Norte de Chipre", solo reconocida por Turquía.

El presidente turcochipriota, Mehmet Ali Talat, por su parte, celebró la independencia de Kosovo. "Pido a los que se oponen a la independencia de Kosovo que tengan en cuenta que ningún pueblo puede ser obligado a vivir bajo el dominio de otro pueblo", declaró Ali Talat en 2008.

Por lo tanto, el reconocimiento de la independencia de Kosovo tendría serias implicaciones para la propia política interna del estado. Sin embargo, Chipre sí reconoce el pasaporte kosovar para entrar al país y obtener un visado Schengen.

Zona divisoria de Chipre controlada por la ONUReuters

Grecia

El país heleno tiene fuertes lazos con Serbia. Durante la guerra de Yugoslavia, Grecia fue el único país perteneciente a la OTAN en condenar abiertamente los bombardeos sobre Serbia y Montenegro. Además, ambos estados comparte fe, y son los principales países ortodoxos de la región de los Balcanes.

En septiembre de 2009, el primer ministro griego, George Papandreou, declaró al respecto de la independencia de Kosovo que "su reconocimiento unilateral es una violación flagrante del derecho internacional" y que "la insistencia de Grecia en el derecho internacional es una postura profundamente patriótica".

El gobierno de Alexis Tsipras también se mantuvo firme en su posición de no reconocer la independencia de Kosovo. El actual Gobierno griego, liderado por Kyriakos Mitsotakis, todavía no ha manifestado su posición al respecto, aunque se prevé que no hayan grandes cambios.

Por otra parte, el reconocimiento de Kosovo como independiente podría sentar precedente en el caso de Chipre, cuyo territorio se encuentra dividido en la República de Chipre y "la República Turca del Norte de Chipre", tras la invasión turca de 1974. Los griegos siempre han mostrado su apoyo a los grecochipriotas en este conflicto, un país que tampoco reconoce a Kosovo.

Los kosovares pueden entrar a Grecia con su pasaporte nacional y un visado Schengen.

Alexis Tsipras, exprimer ministro griego, y Aleksandar Vučić, presidente del gobierno Serbio.Reuters

Eslovaquia

Las relaciones entre Serbia y Eslovaquia siempre han sido amistosas y ambos países mantienen unos fuertes lazos económicos. Las exportaciones de Eslovaquia a Serbia rozan anualmente los 250 millones de euros. Esto haría aumentar el recelo de los eslovacos a la hora de reconocer la independencia de Kosovo.

Por otra parte, un 10% de la población de Eslovaquia, principalmente localizada en el sur del país, pertenece a la etnia húngara y existe el temor a que estos reivindiquen una mayor autonomía en la parte del territorio donde son predominantes.

Sin embargo, Eslovaquia el país que no reconoce al estado de Kosovo que más acercamientos ha hecho hacia este. En 2012, el Gobierno eslovaco decidió reconocer el pasaporte kosovar, permitiendo la entrada de los nacionales de Kosovo si contaban con un visado Schengen. Fue el primer país de los cinco en dar este paso.

Rumanía

De manera similar al caso de Eslovaquia, Rumanía también cuenta con una importante minoría de húngaros, que representan el 6.1% de los habitantes del país. Sin embargo, tienen más peso en la región de Transilvania y concretamente en el distrito de Harguita, donde los habitantes de etnia húngara son el 85% de la población.

Cuando Kosovo declaró su independencia en 2008, la minoría húngara lo celebró con manifestaciones en las calles. Sin embargo, el Gobierno rumano se apresuró a anunciar que Rumanía no reconocería a Kosovo.

La declaración subrayaba que "la decisión de Pristina y el potencial reconocimiento por otros estados de la independencia unilateralmente declarada no puede ser interpretada como un precedente para otras áreas".

Los lazos comerciales y económicos entre ambos países también son importantes, aunque sus relaciones diplomáticas y políticas no siempre han sido sencillas. Rumanía tiene intereses en conseguir más derechos para la minoría rumana que habita en Serbia, conocida como Vlachs, y podría utilizar el conflicto de Kosovo como moneda de cambio para obtener estos cambios.

Desde 2013, Rumanía sí reconoce el pasaporte kosovar para entrar al estado, además del visado Schengen .