Última hora
This content is not available in your region

Coronavirus | Suecia "castigada": Dinamarca y Noruega dejan fuera de la desescalada al país vecino

La primera ministra danesa Mette Frederiksen anuncia la apertura de fronteras con Noruega, Alemania e Islandia
La primera ministra danesa Mette Frederiksen anuncia la apertura de fronteras con Noruega, Alemania e Islandia   -   Derechos de autor  Liselotte Sabroe/Ritzau/Scanpix
Tamaño de texto Aa Aa

Los países nórdicos se han visto muy poco afectados por el coronavirus, gracias en parte a su relativo aislamiento geográfico y a la imposición de restricciones fuertes desde el principio de la pandemia. Por eso ahora se toman la desescalada con muchas precauciones, para mantener la buena dinámica.

¿Todos? No, Suecia ha sembrado la discordia entre los vecinos con su estrategia de no confinar a la población, confiando en la responsabilidad individual que le ha llevado a ser uno de los países con más muertes per cápita, especialmente ahora que la pandemia comienza a remitir en la buena parte del mundo.

Este 31 de mayo Suecia superaba con mucho en muertes por millón de habitantes no sólo a DInamarca y Alemania sino a países muy afectados como Italia y España.

Ahora el cisma abierto entre Suecia y sus vecinos se ha materializado con crudeza después de que Noruega y Dinamarca hayan decidido abrir sus fronteras el próximo 15 de junio, dejando fuera a Suecia, junto con el resto de países de la UE.

Dinamarca abrirá sus fronteras también, aunque con restricciones, a Alemania e Islandia. A finales de verano se reevaluará la apertura a otros países.

Corazones nórdicos rotos

Suecia ha intentado por todos los medios diplomáticos no verse excluida de la desescalada con los países nórdicos, informa The Local Dinamarca, y la propria primera ministra danesa reconoció que era una decisión difícil: "Los daneses y los suecos tienen familias, amantes y casas de vacaciones a través de las fronteras", dijo la primera ministra de Dinamarca, Mette Frederiksen, en una conferencia de prensa anunciando el acuerdo. Pero añadió que "Dinamarca y Suecia están en situaciones distintas en relación con la epidemia, y esto tiene un impacto en lo que podemos decidir en relación con las fronteras".

Dinamarca va con pies de plomo y exigirá a los turistas de Noruega, Alemania e Islandia que demuestren que tienen una reserva en un hotel, casa de vacaciones o campamento por un mínimo de seis noches en un lugar que no sea Copenhague, donde se permiten visitas pero no pernoctar y se les pedirá al azar que tomen una opción prueba de coronavirus.

A los daneses que viajen a estos tres países se les pide que no visiten ciudades de más de 750.000 habitantes.

Tanto Dinamarca como Noruega han dicho que su deseo es encontrar una solución lo antes posible tanto con Suecia como con otros países nórdicos como Finlandia.

Dinamarca y Noruega están intentando negociar un levantamiento de restricciones selectivo, sólo para las regiones menos afectadas de Suecia.

Una decisión política según Suecia

La minisitra de Exteriores sueca había declarado días antes de la decisión que excluirles del acuerdo de libre circulación de turistas sería una decisión "política" no basada en criterios sanitarios. Ann Linde volvió a defender la estrategia sueca, en estos días en que su país aparece como uno de los primeros en las listas de infectados y fallecidos per cápita.

Reconoció que son cifras preocupantes pero no por la comparación con otros sino por la "tragedia que representa cada muerte". Defendió que al igual que Suecia no sufrió altas tasas de mortalidad rápidamente, éstas no van a descender rápido. "Nuestra estrategia no se basa en una medición semanal de mortalidad. Se basa en una perspectiva a largo plazo sobre cómo podemos salvar vidas, proteger nuestro sistema de atención médica y asegurarnos de que nuestra sociedad y la población sufren el menor daño posible por esta pandemia global ".

Linde recuerda que la curva se va aplanando y asegura que no dudarán en cambiar de estrategia si lo consideran necesarion. "Las lecciones aprendidas y las comparaciones globales serán clave para estar mejor preparados para futuras pandemias. Está lejos demasiado pronto para medir el resultado final tomando una instantánea en el medio de la carrera. Esto no es un sprint, es un maratón".

Suecia ha elegido una atrevida y controvertida estrategia en la que no se ha confinado a la población. Se han impuesto cierres de algunos centros educativos y se han limitado las reuniones de más de 50 personas, pero muchos países han criticado esta política, a pesar de que ha recibido elogios de organismos como la Organización Mundial de la Salud.

La mayoría de los ciudadanos apoya al Gobierno y la Agencia Nacional de Salud, según las encuestas, sin embargo quedarse fuera del acuerdo de libre circulación turística entre sus vecinos, es un golpe duro para los suecos.