Última hora
euronews_icons_loading
El papa en la reconstruida catedral de Qaraqosh

El papa Francisco viajó este domingo a la ciudad iraquí de Qaraqosh, de la que sus habitantes de mayoría cristiana tuvieron que huir tras la llegada de los terroristas del autodenominado Estado Islámico.

En 2014 salieronde sus casas, prácticamente en pijama, con los documentos y algún objeto de valor, y muchos no volvieron, Y ahora, siete años después de la "noche más oscura" para los cristianos de la Llanura de Nínive, llegó un día de júbilo: Francisco vino a visitarlos durante su viaje al país árabe.

La catedral de la Inmaculada de Qaraqosh, en el norte de Irak, se ha convertido en un símbolo de esperanza y renacimiento para la diezmada comunidad cristiana del país. La más grande iglesia sirio-católica en el país, quemada, destruida y profanada por los yihadistas del Estado Islámico acogió al pontífice tras ser reconstruida hace pocos meses.

Los yihadistas destrozaron esta iglesia, hicieron volar por los aires su campanario. Los muros ennegrecidos fueron durante años la imagen del terror. Y este domingo cantos y niños con flores en las manos acompañaron la llegada de Francisco a esta imponente catedral, y un enorme entusiasmo estalló cuando el papa recorrió la nave central, rodeada de las 20 imponentes columnas de mármol gris hasta hace poco ennegrecidas por el humo del fuego causado por los terroristas.

"Nuestro encuentro demuestra que el terrorismo y la muerte nunca tienen la última palabra" les animó Francisco.

"Ahora es el momento de reconstruir y volver a empezar", les alentó el papa quien tras escuchar los escalofriantes testimonios de aquellos días de 2014, cuando escaparon de los terroristas con lo poco que pudieron, aún así les pidió "la capacidad de perdonar y al mismo tiempo la valentía para luchar".