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Los propósitos de Macron de "jorobar a los no vacunados" dividen a los franceses

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Por Euronews en español
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El presidente francés, Emmanuel Macron, gesticula con los puños durante una rueda de prensa
El presidente francés, Emmanuel Macron, gesticula con los puños durante una rueda de prensa   -   Derechos de autor  Ludovic Marin/AP

"Tengo muchas ganas de jorobar a los no vacunados". Esta frase del presidente francés, Emmanuel Macron, pronunciada durante una entrevista con el periódico "Le Parisien" ha indignado a los antivacunas, ha puesto en pie de guerra a la oposición y es la comidilla en un país dividido ante la actitud del mandatario, que utilizó el verbo "emmerder", que aquí hemos traducido de forma suave como jorobar. En las calles de París, las opiniones difieren tanto por el fondo como por la forma:

- "Creo que tiene toda la razón, los no vacunados son un gran peligro para la salud pública y no veo por qué siguen resistiendo, cuando es un deber cívico vacunarse", afirma Georges, un pensionista octogenario. "La palabra empleada, lo hace voluntariamente, para provocar y hacer bulla, como lo hace Zemmour, como lo hace todo el mundo", añade.

- "Nuestro presidente debería ser más, cómo decirlo, unificador, y no reprender así a la gente. Pero dicho esto, en esencia, creo que hacemos bien en intentar que los no vacunados asuman sus responsabilidades", estima Christiane, pensionista.

- "Creo que tiene razón, porque la gente que no está vacunada es irresponsable, porque es verdad que hay gente frágil, hay que cuidarse y respetar a los demás. Así que sí, quiero fastidiar a los no vacunados, porque en mi familia hay algunos que no están vacunados y de momento me niego a verlos, a no ser que se hagan la autoprueba. Yo digo que tiene razón", zanja Mireille, también jubilada.

- "No nos lo vendieron así, nos dijeron: 'son dos dosis', y ahora son tres, cuatro... Yo personalmente me puse dos, sólo dos, no voy a ponerme más", replica Antonin, el único joven de los entrevistados.

Unos cinco millones de franceses aún no han puesto ninguna dosis de la vacuna contra la COVID-19. La pandemia sigue causando estragos y se acerca inexorablemente a los 300 000 contagios diarios, rompiendo récord tras récord. El Gobierno busca aprobar un pasaporte para los vacunados sin el que será muy difícil hacer una vida normal, pues se tendrá vetada la entrada a bares, restaurantes y lugares de ocio.