This content is not available in your region

Macron asume la polémica y defiende su propósito de "jorobar a los no vacunados"

Access to the comments Comentarios
Por Euronews en español
euronews_icons_loading
El presidente francés, Emmanuel Macron, durante una conferencia de prensa tras reunirse en el Elíseo con la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen.
El presidente francés, Emmanuel Macron, durante una conferencia de prensa tras reunirse en el Elíseo con la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen.   -   Derechos de autor  Michel Euler/Copyright 2022 The Associated Press. All rights reserved

Todavía no es oficialmente candidato a la reelección, pero ocupa desde hace días las portadas de revistas y periódicos de todo el país. El presidente francés, Emmanuel Macron, se reafirma en sus polémicas declaraciones en las que afirmaba querer "jorobar" a quienes no se vacunen contra la COVID-19.

- "Podemos alterarnos por expresiones que parecen familiares y lo asumo plenamente, pero lo que a mí me altera es la situación en la que nos encontramos, la verdadera fractura del país está ahí, cuando algunos hacen de su libertad, que se convierte en una irresponsabilidad, una consigna, no solo ponen en peligro la vida de los demás, sino que coartan la libertad de los demás. Y eso no lo puedo aceptar", explicaba el presidente francés.

El lenguaje utilizado por el presidente francés y la dureza del planteamiento han provocado un gran revuelo en los medios de comunicación y entre la oposición política, que retrasó los planes del Gobierno de aprobar un polémico pasaporte de vacunación. Pero a quién más ha molestado es a quienes se resisten a ponerse la vacuna contra la COVID-19:

- "Mi hijo tiene todas las vacunas obligatorias para los niños, con sus refuerzos, excepto esa. Tampoco me pongo la vacuna de la gripe todos los años. Porque no creo que corra ningún riesgo. Es lo mismo. Y sobre todo porque ahora todo depende de esta vacuna. No me gusta el chantaje", resume Virginie Figueira, consejera profesional no vacunada.

El pasaporte de vacunación será necesario para entrar en bares, restaurantes y lugares de ocio. Se estima que unos cinco millones de franceses no se han vacunado todavía contra la COVID-19. Sin ese pasaporte, les será muy difícil llevar una vida normal.