This content is not available in your region

Calma y cautela ante los casos de viruela del mono

Access to the comments Comentarios
Por Euronews
Los efectos de la viruela del mono
Los efectos de la viruela del mono   -   Derechos de autor  OMS

En España la viruela del mono ya ha provocado ochos caso confirmados y una veintena están en estudio. Italia acaba de confirmar su primer paciente, al que hay que sumar los de Portugal y Reino Unido, que, por ahora, no superan la decena.

José Antonio López es profesor titular de microbiología de la Universidad Autónoma de Madrid y director del grupo de neurovirología del departamento de Biología Molecular de la UAM. Con precaución, considera que el riesgo no es cero, pero que nada hace indicar que estemos en una situación como la del coronavirus.

“La gente acude antes al médico ante cualquier anomalía que tenga, cualquier problema que empieza a sentir. A lo mejor todo eso ha hecho que hayamos detectado más casos de lo normal”, explica el virólogo con cuarenta años de experiencia.

Este virus ha sido muy común en África occidental, aunque la OMS acaba de subrayar que se han mitigado por la pandemia. Los síntomas son llamativos, con erupciones muy visibles en la piel.

“Comienzan a partir de la semana más o menos de la infección. Lo normal es empezar con fiebre de más de 38 grados, debilidad muscular, mialgias, se hinchan los ganglios linfáticos y un par de días más tarde empiezan a aparecer esas marcas en cara y manos, más tarde son ampollas que luego dejan costras que lo normal es que desaparezcan y en algunos casos queden pequeñas marcas”, detalla López.

El primer caso se detectó en Europa el pasado siete de mayo, pero ha sido imposible encontrar al paciente cero de la enfermedad. “Se han detectado en las últimas décadas o de personas que viajan África subsahariana, que se traen al accidente animales exóticos allí, ya sean monos o algunos tipos de roedores.”

No se trata de una enfermedad de transmisión sexual pero, según López, “muchos de los casos se han dado por relaciones entre hombres con hombres, pero no únicamente”. Además, hay que “extremar las precauciones a la hora de manipular animales exóticos”.

Una vez que se han contraído el virus, solo queda esperar a que se pasen los síntomas: “El único tratamiento es paliativo: combatir la fiebre, combatir la deshidratación hay algunos productos para intentar minimizar el tiempo de las ampollas cuando supuran, pero antivirales como tal para la viruela del mono no hay”.

López pide una calma cautelosa y advierte de que los responsables en la materia deben estar atentos a otros virus: “no hay que perder de vista a la gripe aviaria, que cada vez que pasa a humanos, al menos algunos casos como el virus H5N1, mata el 30% de los que infecta, y creo que son cinco mutaciones las que separan el virus de poderse transmitir entre humanos”.