El ministro de Defensa italiano se reunirá este viernes con su homólogo. Pete Hegseth, ante las dificultades para cumplir el pacto firmado en la OTAN para pasar de un 2 al 5% del PIB.
Italia y Estados Unidos harán balance de sus respectivas posiciones sobre Ucrania y Gaza en una visita a Washington del ministro de Defensa, Guido Crosetto, a su homólogo estadounidense, Pete Hegseth, este viernes.
Se espera que la visita se centre en la compra de armas estadounidenses por parte de Italia para entregarlas a Kiev, según el programa Purl(Lista de necesidades prioritarias de Ucrania), pero este objetivo divide a la coalición tripartita del Gobierno de extrema derecha de Giorgia Meloni.
"Cuantas más armas enviemos, más durará la guerra", advirtió el viceprimer ministro y secretario de la ultraderechista Liga**, Matteo Salvini**, posicionando en contra de enviar más ayuda militar a Ucrania, al igual que el Movimiento Cinco Estrellas -formación populista en la oposición- que reclamará esta cuestión ante el Parlamento italiano.
El descontento del tercer partido de la mayoría de coalición (tras Hermanos de Italia, formación a la que pertenecen Crosetto y Meloni, además de Forza Italia, liderada por el ministro de Exteriores, Antonio Tajani) no ha pasado desapercibido en Estados Unidos, que quiere que Europa pague la factura de la defensa de Ucrania. La Casa Blanca confía en que Italia se sume formalmente al Purl.
Volodímir Zelenski, el presidente ucraniano, reiteró su petición de ayuda a los países de la UE, reclamando los polémicos misiles de largo alcance Patriot:una línea roja para Moscú ante las consecuencias bélicas que su entrega tendría para su territorio.
El papel de Italia en Ucrania y sus escasos recursos para Defensa
El Gobierno de Meloni tiene dificultades para hacer frente a los compromisos militares exigidos por Estados Unidos, empezando por la contribución del PIB que debe destinarse a Defensa. Este ha pasado del 2 al 5%, según se decidió el pasado mes de junio en la cumbre de la OTAN en La Haya, con la excepción española.
Los recursos son limitados, como demuestra el tira y afloja en torno al nuevo presupuesto, y quien maneja los hilos del erario es otro exponente de la Lega, el ministro de Finanzas Giancarlo Giorgetti. Este ya ha manifestado las dificultades de asumir un mayor gasto militar.La misión de Crosetto en Estados Unidos podría ser, por tanto, asegurar a la Casa Blanca la cooperación de Italia a cambio de determinadas contraprestaciones.
Según los medios italianos, Roma podría ofrecerse a desempeñar un papel protagonista en la formación de las nuevas fuerzas de seguridad en Gaza (previstas en el plan de tregua mediado por el presidente estadounidense Donald Trump) y en las operaciones de estabilización enel Sahel, así como poner en marcha una escuela de pilotos de caza F-35 en Italia.
Precisamente sobre esta y otras partes de África habló el ministro de Defensa en un acto organizado la semana pasada por el diario 'La Verità'. El campo de batalla de este siglo será África, porque tiene el 50% de la tierra cultivable y de los materiales del mundo, así como el 60% del agua potable", declaró Crosetto.
En cuanto a la guerra en Ucrania, recordó que cada día "mueren entre 1.500 y 1.800 soldados entre los dos bandos y Rusia recluta entre 35 y 40 mil personas cada mes", señalando que junto a esta guerra tradicional existe una "cibernética, de desinformación, de robo de tecnología, de intento de ocupar trozos de riqueza sobre los que construir el futuro".