Según la Fiscalía, el hombre, de 23 años, intentó vender información que creía "secreta y clasificada" en la Embajada de la Federación Rusa en Lisboa.
Un joven de 23 años ha sido acusado por la Fiscalía de un delito de espionaje tras intentar vender información de la OTAN a Rusia. Según un comunicado (fuente en portugués) de la Fiscalía, el portugués intentó vender lo que creía que era información "secreta y clasificada" que tenía en su poder, tras haberse apropiado de "un ordenador y un IPAD pertenecientes a la OTAN y a la Armada sueca que estaban asignados a un militar al servicio de la OTAN".
Según informó la PGR (la Fiscalía) en un comunicado, en febrero del año pasado tuvo lugar en la Escuela de la Base Naval de Lisboa, en Alfeite, Almada, la "Conferencia Inicial de Planificación del mayor ejercicio del mundo dedicado a la experimentación robótica con sistemas no tripulados - REP (MUS)".
El evento, al que asistieron unas 300 personas, en su mayoría militares, "tenía una relevancia táctica considerable para la OTAN y sus aliados, como Portugal", presentando temas "atractivos para los servicios de inteligencia extranjeros ajenos a la OTAN, como los de la Federación Rusa".
El acusado habría estado al corriente del evento, al haberse alojado en el mismo hotel que los soldados de la OTAN que participaron en la conferencia.
"Convencido de que tenía en su poder material secreto y clasificado, trató de acceder y copiar su contenido y pretendió colaborar con la Federación Rusa, tratando de vender su contenido a sus agentes o colaboradores, acudiendo para ello a la Embajada de la Federación Rusa en Lisboa", dice el comunicado de la PGR, que también confirma que el acusado no tuvo éxito en sus intenciones.
Además, tras su detención, el acusado manifestó su intención de colaborar con las autoridades, denunciando la supuesta "existencia de una organización criminal dedicada al espionaje y violación de Secretos de Estado", información que en realidad era falsa.
"La versión fáctica no tenía correspondencia con la realidad y no era más que un mero artificio utilizado por el acusado con el objetivo de alejar el foco de la investigación de sí mismo y, probablemente, de terceras personas a las que nunca identificó", señala el comunicado.
Además del delito de espionaje en grado de tentativa, el procesado también está acusado de "tres delitos de hurto agravado, dos de ellos en coautoría con otros dos procesados, dos delitos de utilización de documento de identidad o viaje ajeno, un delito de falsedad en declaraciones, un delito de pornografía infantil, dos delitos de conducción sin permiso y once delitos de denuncia calumniosa".
El sospechoso se encuentra en prisión preventiva con una orden de alejamiento. Sobre los otros dos acusados pesa una orden de identidad y residencia.