Según 'The Jerusalem Post', Hamás ha rechazado el plan de desarme presentado por el Consejo de Paz dirigido por Estados Unidos, exigiendo modificaciones.
Hamás y Estados Unidos mantuvieronsus primeras conversaciones directas desde el alto el fuego en Gaza como parte de los esfuerzos para reforzar el frágil acuerdo mediado por Washington, según reveló 'CNN', mientras Hamás se negaba a renunciar a sus armas, según el periódico israelí 'The Jerusalem Post'.
De acuerdo con fuentes bien informadas, una delegación encabezada por el alto asesor estadounidense Aryeh Lightstone mantuvo una reunión con el negociador jefe de Hamás, Khalil al-Haya, en El Cairo el martes por la noche. En la reunión también participó Nikolay Mladenov, alto representante del denominado Consejo de Paz en Gaza, respaldado por Estados Unidos.
Las fuentes indicaron que al-Haya, que ya había sobrevivido a un intento de asesinato israelí en la capital qatarí, Doha, el pasado septiembre, subrayó durante la reunión la necesidad de que Israel se comprometa plenamente con los términos de la primera fase del acuerdo, especialmente el cese de los ataques aéreos y permitir la entrada de más ayuda humanitaria, como preludio para pasar a la siguiente fase.
El acuerdo de tregua alcanzado con la mediación en octubre puso fin a dos años de guerra en la Franja de Gaza, pero dejó sin respuesta cuestiones clave, sobre todo el futuro de la devastada Franja y el papel de Hamás en cualquier futuro acuerdo político o de seguridad.
Aunque Hamás ha recuperado el control de las zonas de Gaza en las que no hay fuerzas israelíes desplegadas, el Ejército israelí ha seguido llevando a cabo frecuentes ataques en la Franja.
La reunión del martes se produjo días después de que Lightstone se reuniera con el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, donde hablaron de garantizar que Israel cumpla sus compromisos asociados a la primera fase del alto el fuego, según dos fuentes diplomáticas y estadounidenses familiarizadas con los detalles de la reunión.
Una de las fuentes confirmó que Israel expresó su voluntad de cumplir estos compromisos, pero lo vinculó a la promesa de desarme de Hamás.
Paralelamente, en los últimos tiempos se han celebrado una serie de reuniones entre Hamás y representantes del Consejo de Paz, junto con mediadores internacionales, en un intento de llegar a entendimientos sobre la siguiente fase, que incluye el desarme del movimiento, el despliegue de una fuerza internacional en Gaza y la retirada de las fuerzas israelíes de la Franja de Gaza.
Sin embargo, estos esfuerzos se han estancado repetidamente, ya que algunas partes estipulaban que Hamás debía aceptar desarmarse antes de que Israel cumpliera sus compromisos en la primera fase. Hamás y varias organizaciones internacionales que operan en Gaza sostienen que Israel no ha cumplido los términos del acuerdo, lo que Tel Aviv rechaza, acusando al movimiento de cometer violaciones similares.
Enmiendas al plan
Según el diario israelí 'The Jerusalem Post', Hamás rechazó el plan de desmilitarización presentado por el Consejo de Paz dirigido por Estados Unidos y pidió a éste que lo modificara.
Por otra parte, un alto funcionario palestino familiarizado con las conversaciones, en declaraciones a la 'BBC', acusó a Mladenov de estar predispuesto a favor de Israel. El funcionario también acusó a Israel de no haber cumplido aún sus compromisos en la primera fase del acuerdo de alto el fuego, subrayando que Hamás no participará en las negociaciones de la segunda fase hasta que Israel lo haga.
Un alto cargo de Hamás declaró a la 'BBC': "Estamos esperando a que Mladenov proporcione un calendario claro para el compromiso de Israel con el resto de las promesas de la primera fase".
Israel mantiene que se ha retirado de las zonas pobladas de la Franja de Gaza hasta las posiciones situadas al este de la "línea amarilla" y que ha aumentado la cantidad de ayuda que entra en la zona, y considera que es necesario avanzar en la cuestión del desarme de Hamás antes de que se puedan producir nuevos avances por su parte.
Plan de desmilitarización
El plan de desmilitarización se presentó por primera vez a Hamás durante las reuniones celebradas en El Cairo el mes pasado, después de que el enviado de la Administración Trump para Oriente Próximo, Steve Witkoff, anunciara la segunda fase a mediados de enero.
Según el marco propuesto, Hamás tendría que desmantelar su arsenal por etapas, empezando por las armas pesadas, incluidas las instalaciones de fabricación y los equipos de producción de cohetes, seguidas de la destrucción de los túneles y la entrega de las armas ligeras.
El proceso de desarme sería supervisado por una fuerza conjunta formada por personal de seguridad palestino y una fuerza de estabilización internacional. Sin embargo, la llegada de las fuerzas internacionales se ha retrasado varias semanas debido a la guerra con Irán, y no se espera que tenga lugar este mes.
El plan se refiere a un proceso de desarme completo que durará entre seis y ocho meses, y las conversaciones actuales se centran en los detalles de su aplicación.
La posición de Estados Unidos
Anteriormente, Yediot Aharonot informó de que se espera que las conversaciones entre mediadores y representantes de EE.UU. y Hamás continúen esta semana en El Cairo, en medio de la incertidumbre sobre si el grupo aceptará el plan de desarme propuesto, según funcionarios familiarizados con las negociaciones.
Hamás aún no ha dado una respuesta clara sobre si aceptará el marco propuesto, que exige el desmantelamiento de sus capacidades militares, según el periódico, que cita a una fuente familiarizada con las negociaciones.
Un funcionario estadounidense declaró que se esperaba una decisión en cuestión de días, y añadió: "Dentro de unos días sabremos si el desarme se hará voluntariamente o por la fuerza", declaró un funcionario estadounidense, que calificó el resultado de binario.
A pesar de los informes de que Hamás podría rechazar el plan, otro funcionario estadounidense expresó un cauto optimismo, señalando que los mediadores han transmitido señales positivas de que el grupo podría acabar aceptando.