Las vallas solares ganan terreno en Europa, mientras los hogares siguen invirtiendo en energías renovables en plena guerra contra Irán.
Los europeos están convirtiendo las vallas de sus jardines en mini huertos solares. Pero, ¿es esta tendencia una simple moda o una solución ingeniosa para ganar independencia energética?
La energía solar ya está amortiguando en Europa el impacto de los costes asfixiantes de los combustibles fósiles en plena guerra en Irán y se ha descrito como "la gran estrella" de la transición energética de la UE.
Según un análisis reciente de SolarPower Europe, aprovechar la luz solar para generar electricidad ya ha ahorrado al continente la impresionante cifra de 12.800 millones de euros al reducir las importaciones de gas desde que comenzó el conflicto.
Esto equivale a una media de 136 millones de euros al día, a pesar de que la obsoleta red eléctrica europea mantiene paralizados proyectos de energías limpias por valor de unos 100.000 millones de euros.
El auge solar en Europa
El interés por las placas solares tradicionales en tejados se disparó después del férreo control de Irán sobre el estrecho de Ormuz, un cuello de botella para los combustibles fósiles por el que suele pasar en torno a una quinta parte del suministro mundial de petróleo.
En Alemania, la empresa de energías renovables Enpal BV vio cómo las consultas sobre paneles solares aumentaban un 30 % tras el inicio del conflicto, mientras que la marca solar 1KOMMA5° GmbH también ha comunicado que el interés por la energía solar casi se ha duplicado.
En el Reino Unido, la energética EON registró un aumento del 23 % en el interés por la solar entre el 23 de febrero y el 1 de marzo, seguido de otro incremento del 63 % entre el 2 y el 8 de marzo.
Pero no solo la solar en tejados está ganando terreno. El Reino Unido se ha convertido recientemente en el último país europeo en levantar las restricciones a las placas solares enchufables, lo que confirma que pronto se podrán comprar paneles de bajo coste en cadenas de descuento como Lidl e Iceland.
Ahora, los europeos dan un paso más y están instalando vallas solares en sus jardines.
Ventajas e inconvenientes de las vallas solares
Las vallas solares permiten maximizar el uso del terreno al combinar una "frontera física con la generación de energía renovable", según Jacksons Fencing, una empresa que vende vallas equipadas con paneles solares en el Reino Unido y Francia.
Uno de sus principales atractivos es que elimina la necesidad de costosas instalaciones que a menudo requieren andamios. Además, las vallas solares aprovechan muy bien el espacio, algo ideal para los propietarios con poco tejado disponible o con cubiertas poco adecuadas para instalar paneles.
Estas vallas futuristas también pueden ampliarse de forma gradual, lo que permite a los europeos ir instalando paneles poco a poco en lugar de hacerlo todo de una vez.
Sin embargo, los paneles captan menos luz solar que en los tejados debido a su posición vertical. Según Bluetti Power, en condiciones óptimas una valla solar típica puede generar entre 100 y 150 vatios por metro lineal.
En el caso de un muro de diez metros de largo, esto podría traducirse en aproximadamente entre uno y 1,5 kW de potencia. Con alrededor de cinco horas de sol pico, se generarían entre cinco y 7,5 kilovatios hora (kWh) de electricidad al día.
Aunque no es suficiente para alimentar por completo una vivienda, sí podría ayudar a cubrir el consumo de aparatos esenciales como un frigorífico eficiente o un televisor LED.
En comparación, una valla solar doméstica media suele producir dos kWh de electricidad al día.
"El rendimiento también depende de la orientación, las sombras y la longitud disponible de la valla", señala Maguire.
"En algunas zonas, los permisos o la normativa pueden condicionar la instalación, especialmente en entornos sensibles o protegidos", añade.
La empresa solar alemana Next2Sun ha completado 479 proyectos de vallas solares en seis países europeos, que suman en torno a diez kilómetros.
La compañía afirma que los sistemas fotovoltaicos (PV) verticales pueden costar desde 250€, aunque los precios pueden ser más altos si los hogares optan por un diseño más natural. La inversión puede amortizarse en un plazo de ocho años, lo que los sitúa en un nivel similar al de las tradicionales placas en tejado.
El futuro de las vallas solares
Next2Sun no solo construye vallas solares para viviendas particulares, también ofrece paneles verticales para explotaciones agrícolas y emplazamientos comerciales como aeropuertos.
"Las vallas solares se adaptan bien a entornos de infraestructuras y comerciales, donde ya existen largos tramos de vallado que desde el punto de vista energético están desaprovechados", explica Maguire.
"Los almacenes, los centros logísticos y los polígonos empresariales suelen tener grandes perímetros donde las vallas solares pueden contribuir a cubrir la demanda energética in situ, mientras que los colegios, las empresas de servicios y las administraciones locales podrían integrar estas vallas en sus programas de sostenibilidad".
Maguire añade que, aunque es necesario tener en cuenta aspectos como la durabilidad, las normas de seguridad, los reflejos y el mantenimiento en entornos de mucho tráfico, el concepto "encaja claramente en el impulso más amplio" para integrar las energías renovables en las infraestructuras existentes.