La Policía y los equipos de emergencia se desplazaron rápidamente el viernes al rascacielos más alto de Pekín después de que una pequeña aeronave se estrellara contra el edificio.
Las imágenes del lugar mostraban un gran boquete en las plantas superiores de la CITIC Tower, de 528 metros de altura, mientras que testigos aseguraron haber visto restos del aparato en la base del edificio.
Camiones de bomberos, ambulancias y vehículos policiales rodearon la zona mientras las autoridades acordonaban las calles cercanas y pedían a la población que no se detuviera ni grabara vídeos.
Imágenes difundidas en redes sociales parecían mostrar humo saliendo de la torre y a los bomberos combatiendo el fuego, aunque la autenticidad de algunos vídeos no pudo ser verificada de forma independiente.
Las autoridades chinas no habían emitido ningún comunicado oficial en el momento de la publicación y la causa del incidente sigue siendo desconocida.