Los nuevos aranceles, de entre el 10% y el 12,5%, sustituirán el viernes a los aranceles globales que Trump anunció a comienzos de este año. Según la agencia de la ONU, la Organización Internacional del Trabajo, unos 27 millones de personas se encontraban en situación de trabajo forzoso en 2021.
El presidente de Estados Unidos Donald Trump impondrá nuevos aranceles de dos dígitos a 60 países, alegando que no han logrado prevenir el trabajo forzoso. Los nuevos gravámenes, que van del 10% al 12,5%, entran en vigor el viernes y sustituirán los aranceles globales del 10% que Trump introdujo a principios de este año, y que expiran a las 00:01 del mismo día.
Las tasas anunciadas el jueves afectarán a decenas de socios comerciales de Estados Unidos, entre ellos grandes economías como China, India y la Unión Europea, que representan el 99% de sus importaciones.
"Estados Unidos tiene una prohibición de importar productos de trabajo forzoso desde hace casi un siglo y la aplica rigurosamente; ya es hora de que nuestros socios comerciales hagan lo mismo", afirmó el representante comercial de Estados Unidos Jamieson Greer.
Trump reformula su ofensiva arancelaria
El año pasado, Trump impuso aranceles de dos dígitos a las importaciones de casi todos los países del mundo, argumentando que los déficits comerciales estadounidenses equivalían a una emergencia nacional.
En febrero, el Tribunal Supremo dictaminó que Trump no tenía autoridad legal para imponer esos aranceles al amparo de la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional (IEEPA) de 1977.
Como consecuencia, la Administración tuvo que reembolsar a los importadores que habían pagado los aranceles y Trump anunció en su lugar aranceles mundiales del 10% en virtud de la Sección 122 de la Ley de Comercio de 1974.
Una nueva base legal para los aranceles
Sin embargo, estos gravámenes solo pueden mantenerse en vigor durante 150 días y deben expirar el viernes. Los derechos del 10% que vencen serán ahora sustituidos por los nuevos aranceles, considerados más resistentes a los recursos judiciales que las medidas anteriores.
Los aranceles recién anunciados se han impuesto en virtud de la Sección 301 de la Ley de Comercio de 1974, que autoriza al presidente a introducir impuestos a la importación y otras sanciones sobre países que considere que incurren en prácticas comerciales "injustificables", "irrazonables" o "discriminatorias".
Los países que hayan puesto en marcha una prohibición de importación de productos de trabajo forzoso o se hayan comprometido a hacerlo, entre ellos Canadá, la UE, India y el Reino Unido, tendrán un tipo del 10%. Otros países, como China, Japón y Corea del Sur, afrontarán un tipo más elevado del 12,5%.
Brasil lidera las críticas a la medida
Algunos productos quedan exentos de los gravámenes, entre ellos el petróleo y el gas y los fertilizantes, así como los productos amparados por un acuerdo de libre comercio norteamericano entre Estados Unidos, México y Canadá.
La decisión ha suscitado fuertes críticas en los países afectados. Brasil, que afronta aranceles del 12,5%, calificó la medida de "arbitraria e injustificada" y planea aplicar aranceles de represalia a Estados Unidos.
Washington "ha optado por manipular una cuestión de gran importancia para los derechos humanos y las luchas de los trabajadores en todo el mundo con el fin de acusar a 59 países y a la Unión Europea de prácticas desleales", señaló el Gobierno brasileño.
Chile se defiende y crece el debate
Chile también afronta un tipo del 12,5%. La subsecretaria de Relaciones Económicas Internacionales, Paula Estévez, aseguró que Chile cuenta con "instituciones laborales sólidas, un marco regulatorio fuerte y un firme compromiso con la prevención y erradicación del trabajo forzoso".
Los defensores de los derechos humanos advierten de que hay motivos para desconfiar de la motivación que hay detrás de los aranceles, aunque consideran que los gravámenes podrían ayudar a frenar el problema del trabajo forzoso.
El trabajo forzoso se define en el Convenio sobre el trabajo forzoso de 1930 de la Organización Internacional del Trabajo como "todo trabajo o servicio exigido a cualquier persona bajo la amenaza de una pena y para el cual dicha persona no se haya ofrecido voluntariamente".
Según la agencia de la ONU, la Organización Internacional del Trabajo (OIT), unos 27,6 millones de personas se encontraban en situación de trabajo forzoso en todo el mundo en un día cualquiera de 2021.