A medida que se acelera la amenaza del cambio climático, la Unión Europea ha reforzado su compromiso para combatir la desinformación.
La Unión Europea ha respaldado una declaración histórica para poner coto a la desinformación climática en plena avalancha de noticias falsas y contenidos basura generados con IA.
Presentada durante la cumbre de la COP30 en Belém el año pasado, la Declaración sobre la integridad de la información sobre el cambio climático muestra un firme compromiso con el debate basado en hechos, la ciencia del clima y la elaboración de políticas basada en la evidencia.
Antes del respaldo de la UE el 20 de enero de 2026, la declaración ya contaba con el apoyo individual de 15 Estados miembros, entre ellos Bélgica, Alemania y España. Llega en un momento en que la información medioambiental en internet es cada vez más difícil de orientar.
Según el Eurobarómetro de 2025 sobre cambio climático, el 52% de los europeos afirma que los medios tradicionales no ofrecen información clara sobre el cambio climático, mientras que el 49% señala dificultades para identificar contenidos fiables en las redes sociales.
Qué es la desinformación climática
Se entiende por desinformación climática la difusión intencional de información falsa o engañosa sobre el cambio climático y la acción climática, incluido el negacionismo total y las teorías de la conspiración. Se diferencia de la información errónea sobre el clima, que es información falsa o sacada de contexto que alguien presenta como un hecho.
"Vivimos en un mundo en el que la amenaza del cambio climático es cada vez más urgente y, al mismo tiempo, abundan las verdades alternativas, la confrontación y la desinformación", afirma Wopke Hoekstra, comisario de Clima, Cero Emisiones Netas y Crecimiento Limpio de la Unión Europea.
"Es motivo de preocupación. Los debates públicos informados, en los que escuchamos y miramos a la ciencia, son esenciales si la humanidad quiere afrontar eficazmente la crisis climática".
Cómo detectar la desinformación climática en 2026
Como parte de los esfuerzos para abordar el problema, la Dirección General de Acción por el Clima de la Comisión Europea ha lanzado una nueva campaña llamada #ClimateFactsMatter. Pretende capacitar a las personas para ver más allá de la desinformación climática y expone las principales técnicas utilizadas para engañar al público.
La desinformación climática suele seleccionar datos a conveniencia para sembrar confusión. Compruebe siempre varias fuentes fiables para tener una visión completa. EuroClimateCheck publica con frecuencia los últimos artículos sobre desinformación climática, seleccionados por algunas de las principales organizaciones europeas de verificación.
Falsos expertos y trampas emocionales
Cualquiera puede autodenominarse experto en internet, ya sea en el ámbito climático o en otros sectores. Una investigación de la 'Press Gazette' destapó recientemente 1.000 artículos en la prensa británica atribuidos a falsos expertos, inexistentes o potenciados con IA. Le recomendamos que contraste siempre las afirmaciones de cualquier experto con fuentes fiables.
La desinformación climática a menudo recurre a un lenguaje cargado. Si ve una publicación que provoca enfado o miedo de inmediato, tómese un momento para verificar sus afirmaciones.
La lucha contra el cambio climático es ardua, requiere cambios sistémicos a escala mundial y una transición lejos de los combustibles fósiles. Si se encuentra con una noticia o una publicación en redes sociales que promete una solución fácil al cambio climático, desconfíe. Si suena demasiado bien para ser cierto, probablemente lo sea.
Falsificaciones con IA
El auge de la inteligencia artificial (IA) ha hecho omnipresentes las imágenes falsas en internet. Si algo le resulta extraño, amplíe los detalles o haga una búsqueda inversa de imágenes. De nuevo, recurra a fuentes fiables o a verificadores.
'Euronews' cuenta con un equipo específico de periodistas que desmienten algunas de las historias y rumores más difundidos que afectan a Europa. Puede visitar aquí nuestra página Euroverify.