La región acumuló en un periodo de diez días una cantidad de lluvia equivalente a la de todo un año.
El cambio climático provocado por el ser humano agravó las recientes lluvias torrenciales e inundaciones que devastaron partes del sur de África, con más de 100 muertos y más de 300.000 desplazados, según señalaron investigadores el 29 de enero.
Un estudio de World Weather Attribution, que analizó las recientes precipitaciones intensas que causaron graves inundaciones en zonas de Sudáfrica, Mozambique y Zimbabue, muestra que la región acumuló en diez días la lluvia de todo un año.
El episodio provocó daños generalizados en viviendas e infraestructuras, valorados en millones de dólares, y un sufrimiento humano incalculable, con víctimas mortales.
Muchas viviendas y edificios en Mozambique quedaron completamente sumergidos, mientras carreteras y puentes fueron arrasados en las provincias sudafricanas de Limpopo y Mpumalanga y en zonas de Zimbabue.
El estudio, realizado por científicos de todo el mundo con métodos revisados por pares, evalúa el impacto del cambio climático en los patrones y episodios de fenómenos meteorológicos extremos.
Un fenómeno que se da cada 50 años
Los datos obtenidos de los recientes diluvios, cuya rara magnitud se produce aproximadamente cada 50 años, confirman una "clara tendencia hacia lluvias más violentas", señala el estudio.
La situación se vio además agravada por el actual fenómeno de La Niña, que de forma natural trae condiciones más húmedas en la región del sur de África, pero que ahora opera en una atmósfera más cálida.
"Nuestro análisis muestra claramente que la continua quema de combustibles fósiles no solo incrementa la intensidad de las lluvias extremas, sino que convierte eventos que habrían ocurrido de todos modos en algo mucho más grave", dice Izidine Pinto, investigador climático sénior del Real Instituto Meteorológico de los Países Bajos.
Pinto, coautor del estudio, explica que los modelos climáticos utilizados tuvieron dificultades para determinar exactamente cuánto empeoraron las recientes inundaciones por el cambio climático, pero que un incremento del 40% en la intensidad de las lluvias sería imposible de explicar sin el cambio climático de origen humano.
"Eso significa que lo que ya habría sido un periodo serio de lluvias intensas se ha transformado en un diluvio más violento, para el que las comunidades no están preparadas", afirma.
Las inundaciones en el sur de África desbordaron todas las previsiones
Las regiones afectadas en el sur de África están acostumbradas a aguaceros e inundaciones, pero los científicos se alarmaron por la magnitud de los últimos episodios.
"Este episodio ha sido una sorpresa para nosotros porque ya vivimos otros hace 25 años, que inundaron las mismas zonas", dice Bernardino Nhantumbo, investigador del servicio meteorológico de Mozambique.
"Hay lugares que han registrado en dos o tres días la lluvia que se esperaba para toda la temporada de lluvias, así que fue muy difícil de gestionar en cualquier circunstancia."
Según Nhantumbo, Mozambique está aguas abajo de nueve ríos internacionales, por lo que cuando sucede algo así se esperan muchos daños no solo por las fuertes precipitaciones, sino también por el caudal.
"Pronosticamos bien porque contamos con distintos modelos, pero son eventos que, incluso con un buen pronóstico, no permiten evitar los daños asociados", añade.
Las zonas centro y sur de Mozambique fueron las más afectadas, con la capital provincial de Gaza, Xai-Xai, y la cercana localidad de Chokwe ampliamente anegadas.
Modelos climáticos centrados en África
Los investigadores también han pedido el desarrollo de modelos climáticos en África para comprender mejor la dinámica y el alcance del impacto del cambio climático en las distintas regiones del continente.
Según Friederike Otto, profesora de ciencias del clima en el Centre for Environmental Policy del Imperial College de Londres, la ausencia de modelos climáticos desarrollados en África explica en parte que la mayoría de modelos tenga dificultades para concretar exactamente cuánto empeoraron las inundaciones recientes por el cambio climático.
"Todos los modelos climáticos que tenemos y que están disponibles de forma libre se desarrollan fuera de África. Se elaboran en centros de modelización climática de Estados Unidos, Europa y algunos en Asia.
"Pero no existe ni un solo modelo climático desarrollado en África. Por ello suelen estar diseñados para reproducir mejor el tiempo de las regiones para las que se crean, y eso vale para todos los modelos", concluye.