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Se alargan las negociaciones en la UE para prohibir las importaciones de petróleo ruso

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Por Jorge Liboreiro  & Euronews en español
La presidenta de la Comisión Europea Ursula von der Leyen
La presidenta de la Comisión Europea Ursula von der Leyen   -   Derechos de autor  Jean-Francois Badias/AP

Una ambiciosa propuesta para prohibir todas las importaciones de petróleo ruso en el mercado de la Unión Europea continúa bloqueada en las negociaciones, pues varios Estados miembro arguyen que este rápido cambio energético causará estragos económicos.

Sin acuerdo a la vista

Después de más de una semana de intensos debates, aún no hay acuerdo a la vista.

Hay pocas esperanzas de que se logre un avance incluso en la reunión de ministros de Asuntos Exteriores de este lunes. Se espera que las conversaciones se prolonguen hasta la cumbre extraordinaria de la UE del 30 y 31 de mayo, según contaron varios diplomáticos a Euronews, donde podría encontrarse una solución política al más alto nivel.

El principal punto de discordia sigue siendo el calendario establecido por la Comisión Europea: la eliminación de todo el crudo ruso en seis meses y de todos los productos de petróleo refinado para finales de año. La medida se aplicará tanto al petróleo transportado por mar como por oleoducto.

La excepción de Hungría, Eslovaquia y la República Checa

Esto ha puesto en un aprieto a un grupo de tres países sin salida al mar: Hungría, Eslovaquia y la República Checa, conectados físicamente al oleoducto Druzhba, operado por Rusia, del que reciben la mayor parte de sus suministros.

Hungría y Eslovaquia presionaron inicialmente para obtener una prórroga a medida para completar el embargo hasta diciembre de 2024, mientras que la República Checa pidió una extensión hasta junio de 2024, fecha en la que espera estar conectada al oleoducto transalpino.

Bulgaria, que tiene acceso al mar, se ha unido al grupo escéptico y ha solicitado una medida similar. El Gobierno argumenta que la refinería de petróleo de Burgas, propiedad de la multinacional energética rusa LUKOIL, no podría funcionar totalmente sin el petróleo ruso.

La UE se la juega con el embargo

La UE se juega mucho al introducir el embargo, considerado uno de los últimos recursos para reducir la capacidad del Kremlin para financiar la invasión de Ucrania, después de que los anteriores paquetes de sanciones no consiguieran causar el daño económico necesario para doblegar la voluntad de Vladímir Putin.

Ursula von der Leyen, presidenta de la Comisión Europea, viajó a principios de la semana pasada a Budapest y se reunió con Viktor Orbán, primer ministro de Hungría, en un intento de limar asperezas y llegar a un acuerdo. Pero von der Leyen se fue de la reunión con las manos vacías, diciendo que "hay que seguir trabajando”.

Desde entonces, Hungría ha aumentado su resistencia. En una entrevista con el diario El País, su ministro de Asuntos Exteriores Péter Szijjártó aseguraba que la transición energética llevaría más de cinco años y requeriría entre 500 y 550 millones de euros, además de otros 200 millones para aumentar la capacidad del oleoducto de Adria.

"Le dijimos a la presidenta de la Comisión Europea que su propuesta era un problema para nosotros. No podemos votar a favor hasta que no nos ofrezcan una solución".

"Hasta ahora no se ha presentado ningún plan al respecto. Lo racional sería que la prohibición de las importaciones de petróleo ruso se aplicara a los envíos marítimos. Los envíos por oleoducto deberían quedar excluidos".

Una brecha en la unidad de la UE

Incluso aunque la mayoría de los barriles de petróleo ruso llegaran a la UE a través de los puertos, eliminar del embargo los suministros por oleoducto abriría una importante fisura en la acción colectiva y ofrecería a Moscú una vía sin restricciones para seguir obteniendo beneficios del mercado europeo.

Un funcionario de uno de los países partidarios de la línea dura comentó a Euronews que las excepciones no son una "buena idea", suponen una "amenaza a las reglas de competencia" y deberían acompañarse de impuestos adicionales y de la prohibición de vender petróleo ruso a otros países.

La Comisión ha asegurado estar abierta a negociar plazos prolongados y soluciones pragmáticas para países en situaciones muy específicas, pero hasta ahora ha rechazado excluir los suministros por oleoductos del embargo propuesto.

Una vídeollamada pospuesta indefinidamente

Las sanciones de la UE requieren la aprobación unánime de los 27 Estados miembro. Esto significa que el grupo de los cuatro podría retrasar la decisión final todo el tiempo que considere necesario para asegurar sus excepciones.

Las negociaciones se desarrollan a nivel político y técnico, con representantes nacionales, la presidencia francesa del Consejo de la UE y la Comisión. Todos ellos participan en las conversaciones.

La Presidenta von der Leyen aún no ha tenido la vídeollamada con los socios regionales que anunció la semana pasada. Debería haberse realizado el pasado martes, pero se ha pospuesto indefinidamente.

"Convocaremos esa vídeollamada cuando consideremos que las soluciones que encontremos están lo suficientemente maduradas como para ser debatidas por los dirigentes", anunció el pasado jueves un portavoz de la Comisión.

Los diplomáticos temen que Viktor Orbán quiera alargar las conversaciones hasta que los líderes de la UE se reúnan el 30 de mayo en una cumbre extraordinaria en la que se podría encontrar una solución política más que técnica, señalaron fuentes diplomáticas a Euronews.

Defensa, energía y Ucrania en la próxima cumbre

La agenda de la cumbre incluirá "defensa, energía y Ucrania", según el Presidente del Consejo Europeo, Charles Michel, que convocó la cumbre a principios de abril, mucho antes de que se presentara el embargo de petróleo.

Orbán había dicho previamente que sancionar los combustibles fósiles rusos era una línea roja para su país, a pesar de haber votado a favor de una prohibición de la UE al carbón ruso. Más recientemente, el primer ministro comparó la propuesta de embargo petrolero con "una bomba nuclear lanzada a la economía húngara”.

Dividir el sexto paquete de sanciones en dos partes para aprobar las otras medidas -como la expulsión del Sberbank, el mayor banco ruso, del sistema SWIFT- mientras se espera la aprobación de la prohibición del petróleo no es una opción en este momento, ha afirmado una fuente de la UE, que habló bajo la condición de anonimato.

La cuestión del dinero ocupará un lugar destacado en actuales las conversaciones.

La Comisión presentará el miércoles su esperada iniciativa REPower EU, un plan para desengancharse gradualmente de los combustibles fósiles rusos.

Se espera que el anuncio incluya ayudas económicas para apoyar la costosa transición energética de los Estados miembro, especialmente de aquellos que actualmente dependen más de las importaciones rusas.

La prohibición del petróleo ruso se considera la medida más radical y consecuente adoptada por la UE en respuesta a la guerra de Ucrania.

Desde el comienzo del conflicto, el 24 de febrero, los 27 han gastado unos 24 000 millones de euros en petróleo ruso, según una herramienta de seguimiento establecida por el Centro de Investigación sobre Energía y Aire Limpio -CREA por sus siglas en inglés-, una organización independiente.