La tecnología alimentaria desarrollada en Europa es líder mundial. ¿A qué se debe este éxito? 'Euronews' envió a su reportero a Alemania Oriental para buscar respuestas en la "Biociudad" de Leipzig.
El escocés Zac Austin es uno de los fundadores de Pacifico Biolabs. Su equipo internacional trabaja para lograr un mundo sin hambre, mediante una nueva técnica para producir sustitutos de la carne a partir de cultivos de hongos.
En la Biociudad de Leipzig, los instrumentos de financiación regionales, nacionales y europeos están interrelacionados. Cientos de jóvenes empresas sientan aquí las bases del liderazgo europeo en el mercado de las tecnologías del futuro.
Austin: "Leipzig es un lugar fantástico donde se han instalado un gran número de empresas emergentes y de biotecnología". No se nos permite filmar todo lo que hay en el laboratorio de Pacifico; muchas de las máquinas y procesos de producción son secretos comerciales estrictamente protegidos, hechos en Europa.
El cofundador Washington Vintimilla es el genio inventor bioquímico de Pacífico: "Junto con nuestros científicos alimentarios, logramos el gran avance de transformar fibras de micelio en pechuga de pollo (vegana). Fue algo fenomenal. Ahí supimos que íbamos por el buen camino".
El equipo ha descubierto un nuevo método para producir filetes y salchichas veganos a partir de proteínas de hongos. La fórmula es secreta. Vintimilla: "Tenemos que acercarnos lo más posible a la carne de verdad en cuanto a textura; esa es la clave del éxito".
El técnico alimentario Pau Oller Armengol, de España, añade: " las fibras de micelio podemos producir filetes de pescado veganos, así como medallones de cerdo veganos, salchichas o pollo".
Un pollo de verdad necesita 60 días para crecer. Pacífico puede producir la misma cantidad de proteínas en un solo día. La población mundial está creciendo. Algunas partes del mundo ya padecen hambre. La necesidad mundial de proteínas es cada vez mayor.
Washington Vintimilla: "La ciencia es clara. Si observamos los efectos del cambio climático en los cultivos más importantes, veremos un descenso de entre el 30% y el 40% en los rendimientos agrícolas mundiales. No podremos producir alimentos suficientes para la humanidad. Necesitamos métodos de producción de alimentos que no dependan de la tierra y produzcan proteínas de forma independiente del clima".