El Parlamento Europeo pidió al Gobierno español que se replantee el cierre de la central nuclear extremeña, al considerar que responde a motivos políticos y puede afectar a la seguridad energética, el empleo y la competitividad del país.
El Parlamento Europeo ha instado al Gobierno español a reconsiderar su decisión de cerrar la central nuclear de Almaraz, en la provincia extremeña de Cáceres, al advertir de graves consecuencias económicas, sociales y energéticas derivadas de una posible clausura.
El llamamiento figura en el informe final de una misión parlamentaria que visitó las instalaciones el pasado febrero y que concluye que el cierre no debería ejecutarse, al considerar que responde a "motivaciones políticas e ideológicas" más que a criterios técnicos.
El documento, que ha salido adelante tras una votación llevada a cabo por la Comisión de Peticiones del Parlamento Europeo pide al Gobierno de Pedro Sánchez que "reconsidere su política de abandono de la energía nuclear" y reclama que las decisiones sobre infraestructuras energéticas estratégicas se basen en evaluaciones "rigurosas, transparentes y técnicamente justificadas".
Desde el Parlamento Europeo se subraya además el papel de la central como activo clave para la seguridad del sistema eléctrico español, recordando que aporta alrededor del 7% de la generación nacional y constituye un motor económico para su región. En ese sentido, la presidenta de Extremadura, María Guardiola, que fue investida en marzo con el apoyo de Vox, ha defendido en Bruselas la continuidad de la planta y ha advertido de su impacto en el empleo local.
La eurodiputada del Partido Popular Europeo, Elena Nevado, que acudió a la votación a modo de observadora, ha sostenido que el cierre es "una decisión puramente política e ideológica, sin suficiente base técnica", mientras que otros miembros de la misión han alertado de la posible pérdida de miles de puestos de trabajo y del impacto en zonas rurales con alta dependencia de la instalación.
La crisis energética aviva el debate
El debate se enmarca en la estrategia del Gobierno español de avanzar hacia el cierre progresivo de su parque nuclear, una medida que ha generado división política y preocupación en el sector energético europeo. El informe también apunta a la creciente tendencia en la UE a extender la vida útil de centrales existentes ante la necesidad de reforzar la autonomía energética del bloque.
Desde la plataforma Sí a Almaraz, Sí al Futuro, que aboga por la extensión de la vida útil de la central, no han tardado en celebrar la votación, en Bruselas. "Este informe del Parlamento Europeo da un respaldo incontestable a la necesidad de que Almaraz continúe. España no puede ser un verso suelto dentro de Europa", expresó el presidente de la plataforma, Fernando Sánchez, citado en un comunicado.
Aunque no es vinculante, la posición del Parlamento Europeo añade presión a Madrid en un contexto en el que varios Estados miembros consideran a la energía nuclear como parte de la transición verde y un elemento clave para garantizar un suministro estable y competitivo.