Desde que hay registros en 1911, 16 personas han muerto en los encierros. La última víctima fue en 2009, cuando un toro corneó en el cuello, corazón y pulmones a un joven español de 27 años.
10 hombres resultaron heridos este martes durante el octavo y último encierro de las famosas fiestas de San Fermín en España, con lo que el número total de corredores lesionados en las celebraciones de este año asciende a 57.
Un hombre de 18 años sufrió una cornada en el muslo y otro de 46 años fue corneado en el pecho, mientras que los otros ocho fueron trasladados al hospital con contusiones de diversa consideración, informó en un comunicado el Gobierno regional de Navarra. Los toros completaron el recorrido de casi 850 metros desde el corral hasta la plaza de toros de la ciudad en dos minutos y 25 segundos.
Cada mañana, durante ocho días, cientos de corredores, muchos con las tradicionales camisas blancas y pañuelos rojos anudados al cuello, han puesto a prueba su valentía corriendo delante de la manada de toros por las estrechas y sinuosas calles del casco medieval de la ciudad. La inmensa mayoría son hombres. Los toros tienen casi garantizada la muerte en las corridas de la tarde, en las que se anuncian algunas de las principales figuras del toreo español.
Las fiestas de San Fermín, popularizadas por la novela de 1926 de Ernest Hemingway 'Fiesta', atraen a personas de todo el mundo. Cuatro hombres que han participado en los encierros de este año han sufrido cornadas, entre ellos un español de 30 años que resultó herido en la cara por un cuerno.
Cinco de los 57 heridos son extranjeros: dos británicos, un australiano, un estadounidense y un alemán que sufrió una cornada en el brazo izquierdo. Aunque los encierros han terminado, el acto de clausura de las fiestas tendrá lugar a medianoche.
Desde que hay registros, en 1911, 16 personas han muerto en los encierros. La última víctima mortal se registró en 2009, cuando un toro corneó a un español de 27 años en el cuello, el corazón y los pulmones.