Japón amanece con nieve abundante en Aomori, donde mujeres con vistosos kimonos se reunieron esta semana para un ritual arraigado en la vida cotidiana. En la aldea de Higashidoori, las bailarinas interpretaron el Taue Mochitsuki, una ceremonia de machacado de arroz celebrada en un santuario local. Cinco mujeres se situaron alrededor de un pequeño mortero y golpearon el arroz mochi con mazos de madera mientras la nieve caía sin pausa.
La danza siguió a los cantos entonados frente a casas sepultadas bajo la nieve recién caída. Los gestos, sencillos y repetidos, buscan pedir una buena cosecha y proteger a las familias durante todo el año. El frío hizo el trabajo más duro, especialmente para los recién llegados, pero el ambiente se mantuvo sereno y concentrado.
Transmitido de generación en generación, el ritual está hoy reconocido como bien cultural inmaterial de tradición popular. Sus raíces se remontan a la elaboración comunitaria de mochi, una antigua tradición agrícola vinculada a plegarias por cosechas abundantes.