Ucrania despertó con nuevos bombardeos aéreos rusos durante la noche, que pusieron fin a una breve pausa acordada por Washington y Moscú. En Kiev, los vecinos se refugiaron en las estaciones de metro mientras sonaban las sirenas y los ataques se prolongaban durante horas. La red heredada de la era soviética lleva tiempo haciendo las veces de defensa civil, con andenes utilizados como zonas para dormir y con acceso a agua y aseos durante los bombardeos más intensos.
Los servicios de emergencia informaron de que al menos tres personas resultaron heridas en la capital. Se declararon incendios en varios distritos, incluido un fuego en la planta 26 de una torre residencial en Darnytskyi. Otros edificios fueron alcanzados en Shevchenkivskyi y Dniprovskyi, mientras que una gasolinera y varios coches resultaron dañados en Pecherskyi. Todos los incendios fueron extinguidos más tarde.
También se registraron ataques en Járkov, Sumy y Dnipró, lo que subraya la fragilidad de la pausa en los combates.