Senegal empieza a notar un cambio pequeño pero esperanzador en la costa de Dakar, donde unas 20 niñas del pueblo pesquero de Xataxely se han inscrito en una nueva academia de surf. La norma es sencilla, si quieren surfear, también tienen que ir al colegio.
Impulsado por el grupo estadounidense Black Girls Surf, este programa de cuatro meses combina sesiones en el agua con clases nocturnas para niñas que abandonaron los estudios o nunca llegaron a matricularse.
Las alumnas proceden en su mayoría de hogares Lebou, comunidades pesqueras tradicionales wolof originarias de la península de Cabo Verde, en Senegal. Tras dejar la escuela para ayudar a su familia, la joven de 14 años Seynabou Tall ha vuelto ahora a estudiar mientras aprende a deslizarse sobre las olas.
Las tablas y los trajes de neopreno están incluidos, los días transcurren entre el surf y el ejercicio y las noches se dedican al estudio. Para muchas, es un primer paso hacia la educación, la confianza en sí mismas y nuevas metas.