Los equipos de emergencia patrullaron Alcacer do Sal en barco y resQataron a los vecinos tras la séptima tormenta que golpea la Península Ibérica este año. Una mujer de 78 años fue puesta a salvo cuando el río Sado se desbordó y el agua avanzó por el centro de la ciudad. En todo el país se ha confirmado una víctima mortal.
El país sigue recuperándose de las tormentas de la semana pasada, que causaron la muerte de cinco personas y dejaron sin suministro eléctrico a decenas de miles de personas. Las autoridades decretaron el nivel máximo de alerta por inundaciones en el Tajo, cerca de Santarem, y calificaron la situación como la peor amenaza en casi 30 años.
Una nueva borrasca, llamada Marta, alcanzará Portugal el sábado con lluvias intensas, vientos de hasta 120 km/h y olas de hasta 13 metros. Los avisos meteorológicos permanecen activos mientras las zonas ya inundadas se preparan para nuevos desbordamientos de los ríos.
Los científicos advierten de que el cambio climático está haciendo que estos fenómenos meteorológicos extremos sean cada vez más frecuentes e intensos.