Las intensas lluvias provocaron inundaciones y alteraron la normalidad en varias zonas de Portugal, especialmente en los distritos de Aveiro y Coimbra.
En Albergaria-a-Velha, se evacuó a residentes después de que la subida del agua y el riesgo de desprendimientos afectaran a parroquias rurales, mientras que se cerraron decenas de carreteras en los municipios de los alrededores.
Las autoridades señalaron que los niveles de los ríos se elevaron de forma considerable, lo que provocó inundaciones en vías locales y dejó aislados a algunos vecinos.
Cerca de Coimbra, un tramo de la autopista A1 se vino abajo después de que el agua erosionara un talud tras la rotura de un dique del río Mondego.
Imágenes tomadas con drones mostraban el agua desbordada extendiéndose por los terrenos próximos, mientras las autoridades advertían de que las inundaciones y la inestabilidad continuarían mientras se mantuvieran las actuales condiciones meteorológicas.