Los bomberos trabajaron durante horas en varios puntos mientras grandes incendios arrasaban instalaciones portuarias, una planta energética y viviendas cercanas. Las autoridades confirmaron un muerto y seis heridos, tres de ellos de gravedad. Casi 30 vehículos resultaron dañados y un concesionario de coches quedó calcinado en casi 2.000 metros cuadrados.
Más de 90 efectivos de emergencias ayudaron a controlar los fuegos, pero el suministro de electricidad, agua y calefacción quedó interrumpido en algunas zonas de la ciudad.
Según las autoridades, Rusia ha intensificado los ataques contra infraestructuras críticas en las últimas semanas, incluso mientras Estados Unidos presiona para que se abran negociaciones. Los equipos de reparación siguen trabajando para restablecer los servicios básicos.