El incendio se declaró en una fábrica gestionada por Huiteng Shoe Company en la ciudad, un importante centro manufacturero a menudo descrito como la capital del calzado de China. La emisora estatal CCTV informó de que los bomberos lograron controlar las llamas tras unas cuatro horas.
El presidente Xi Jinping ordenó desplegar todos los recursos de rescate, pidió una investigación rápida y instó a las autoridades a exigir responsabilidades a los culpables si se confirman fallos de seguridad.
Los servicios de emergencia enviaron 183 bomberos y 35 vehículos al lugar. Las labores de rescate se vieron complicadas por la gran cantidad de materiales de calzado apilados en las escaleras, lo que ralentizó el acceso a las plantas superiores del edificio.
La causa del incendio aún no se ha determinado y las autoridades no han confirmado si hay más personas heridas. El siniestro se encuentra entre los incendios industriales más mortales registrados en China en los últimos años y se espera que vuelva a poner bajo escrutinio las normas de seguridad contra incendios en el lugar de trabajo.