Imágenes grabadas en Kiev a primera hora del sábado 11 de julio de 2026 muestran humo elevándose sobre la capital mientras los equipos de emergencia recogen fragmentos de misiles y los vecinos barren los cristales rotos de los patios y los coches. El soldado Oleh Tymoshenko, que limpiaba su vehículo dañado, afirmó que el primer misil impactó antes de que sonara la alerta aérea y añadió que un segundo cayó cinco minutos después, mientras él se refugiaba en un pasillo.
Según las autoridades, Rusia lanzó misiles balísticos y un enjambre de drones contra Kiev, alcanzando los distritos de Solomianskyi, Darnytskyi, Dniprovskyi y Sviatoshynskyi. Al menos diez personas resultaron heridas, entre ellas un niño de 11 años, de las cuales cuatro fueron hospitalizadas, informó el alcalde Vitali Klitschko.
La Fuerza Aérea ucraniana señaló que Rusia lanzó durante la noche seis misiles Iskander, varios misiles de crucero y 121 drones, y que las defensas aéreas interceptaron la mayoría. El ataque se produce después del bombardeo del 8 de julio, en el que murieron cuatro personas, dentro de una campaña rusa cada vez más intensa contra la capital.