Última hora

Última hora

Argentina, la revolución social está en marcha

Leyendo ahora:

Argentina, la revolución social está en marcha

Argentina, la revolución social está en marcha
@ Copyright :
REUTERS/Martin Acosta
Tamaño de texto Aa Aa

Argentina se ha convertido en la punta de lanza de la lucha por los derechos de la mujer en América Latina.

La aprobación en el Congreso del proyecto de despenalización del aborto ha derribado un muro que parecía infranqueable y ha puesto los focos en una nueva generación de argentinos, mujeres y hombres, que han revolucionado las calles y el debate hasta imponerse a los sectores más conservadores y a la poderosa iglesia argentina.

Primero fue la ley de matrimonio homosexual. Ahora le ha toca el turno a la despenalización del aborto.

Una joven grita de alegría tras conocer la decisión del Congreso. "Esto tiene 13 años de lucha y es único, es histórico. Estoy muy feliz. Es el movimiento de Argentina, es la campaña nacional. ¡Vamos!".

"Estoy muy emocionado -añade un chico-. Es algo histórico. Falta la otra mitad pero ya es algo histórico".

La presión social es tal que ahora también parece posible un sí a la ley en el Senado, donde tienen mucha fuerza las regiones del interior más conservadoras.

El presidente argentino se ha convertido en una pieza clave al impulsar el debate, pese a estar él mismo en contra el proyecto de ley. "Se ha dado un debate histórico, propio de la democracia. Hemos podido dirimir nuestras diferencias con respeto, con tolerancia, escuchando al otro", declaró Mauricio Macri.

Lo que está ocurriendo en Argentina es una revolución en América Latina y el Caribe, donde el 90 por ciento de las mujeres están sometidas a legislaciones del aborto entre más restrictivas del mundo.

Hay incluso países como El Salvador, Nicaragua, Honduras o Haití donde la prohibición es total, sin que el peligro de muerte de la madre se considere una excepción; países en los que se dan situaciones disparatadas de mujeres encarceladas por abortos naturales.

Brasil o Chile son el ejemplo de la tendencia más extendida, la de la autorización solo en casos como la violación o las anomalías graves del feto.

Argentina, el país del papa Francisco, se ha convertido así en la vanguardia en una región en la que se calcula que el 10 % de las muertes maternas se deben a abortos inseguros.