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Estados Unidos supera las 100.000 muertes por COVID-19 y roza los 1,7 millones de infectados

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Picnic en California
Picnic en California   -   Derechos de autor  Elaine Thompson/Copyright 2020 The Associated Press. All rights reserved
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Estados Unidos supera las 100.000 muertes por COVID-19 desde el inicio de la pandemia, según los últimos datos de Worldmeters. Y ya hay casi 1,7 millones de infectados en el país.

Los casos no dejan de aumentar mientras varios Estados del país, como California, van suavizando gradualmente las restricciones y reabriendo su economía, lo que amenaza con iniciar una segunda ola de infecciones. Ya se ha reportado un aumento de nuevos contagios en 20 estados al final de la semana pasada.

Esta semana se ha abierto un nuevo y amplio centro de pruebas en Los Ángeles, la zona más afectada por la pandemia con más de 44.000 casos confirmados.

En el estadio habilitado para hacer tests a cualquiera que entre con su vehículo, se espera examinar a unas 6.000 personas al día de forma gratuita. La esperanza es que las pruebas masivas y la rápida identificación de la COVID-19 frenen la propagación.

Una explotación laboral "como en el periodo de esclavitud"

El integrante de la Unión de Científicos Preocupados Ricardo Salvador afirma que la pandemia ha sacado a la luz la existencia de una "capa de personas que explotan al trabajador como se hacía en el periodo de esclavitud en Estados Unidos".

En una entrevista a la agencia EFE, el científico explica que se trata de "trabajadores explotados, no tienen seguros y contagian a sus prójimos. Es una situación desesperada".

Salvador apunta como responsables de esa situación a empresas "que cotizan en bolsa" y especialmente al gigante Tyson Foods: "La productividad de las fábricas (cárnicas) depende de la velocidad de la producción. Miles de trabajadores tienen que estar pegados unos a otros descuartizando el cadáver, en un ambiente confinado". Un ambiente al que se añade el hecho de que en las plantas donde descuartizan el ganado las temperaturas sean bajas, lo que también favorece el virus.

Según cifras recientes, se han reportado al menos 17.700 casos de COVID-19 y 70 muertes por la enfermedad en trabajadores de 216 plantas de carne y procesadoras de alimentos de todo el país.

Según el Centro de Investigación de Política Económica, un laboratorio de ideas de Washington, el 51,5 % de los trabajadores de la industria cárnica son inmigrantes porque son los únicos dispuestos a ejercer oficios físicamente tan duros.Muchos de ellos, "siguen trabajando por necesidad económica", según recalca el científico.