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El azul de la UE ilumina Varsovia y Budapest

Por Euronews
El Palacio de Cultura de Varsovia, iluminado de azul el 9 de diciembre de 2020
El Palacio de Cultura de Varsovia, iluminado de azul el 9 de diciembre de 2020   -   Derechos de autor  Ciudad de Varsovia
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Los monumentos de Varsovia y Budapest se han teñido de azul este miércoles por la noche para protestar por la decisión de los gobiernos polaco y húngaro de vetar el presupuesto de la Unión Europea a cambio de una condicionalidad del estado de Derecho.

"Las capitales polaca y húngara, Budapest y Varsovia, tienen una sola voz", escribió el alcalde de la capital húngara, Karacsony Gergely, en Facebook. "Decimos no al veto, pero decimos sí a los valores europeos".

La Estatua de la Libertad de Budapest y el Palacio de la Cultura y la Ciencia de Varsovia estarán iluminados durante tres días. Otras ciudades polacas también participarán en el evento.

"Así es como queremos enfatizar lo mucho que nos sentimos parte de la Unión Europea", escribió el alcalde de Varsovia, Rafal Trzaskowski, en Facebook.

"Esperamos que nuestra protesta simbólica lleve al Gobierno a cambiar su posición y a anular su veto (...) No estamos de acuerdo en que en nombre de juegos partidistas, en nombre de alguna ridícula puja de los políticos de derecha, sobre quién es más antieuropeo, el bienestar de millones de polacos esté en juego", añadió.

A diferencia de los gobiernos, que están regidos por partidos conservadores -el partido Ley y Justicia (PiS) en Polonia y Fidesz en Hungría-, las capitales están dirigidas por políticos liberales de la oposición.

Un veto de 1,8 billones de euros

La protesta ha comenzado horas después de un principio de acuerdo sobre el presupuesto de la UE, lo que podría poner fin a un bloqueo de tres semanas, aun sin detalles de lo que implica.

Se esperaba que los líderes de la UE aprobaran el próximo presupuesto de siete años del bloque a mediados de noviembre. El paquete de 1,8 billones de euros también incluye un fondo de recuperación de 750.000 millones de euros para impulsar las economías más afectadas por la pandemia.

Pero Polonia y Hungría vetaron el paquete debido a la condicionalidad del estado de Derecho que haría que los fondos de la UE se recortaran para los estados miembros que se consideraran reincidentes en violar los valores europeos fundamentales, como la libertad de prensa y la independencia del poder judicial.

Tanto Polonia como Hungría han sido criticadas por Bruselas por las reformas que debilitan la independencia del poder judicial y de los medios de comunicación, o por el trato que dan a los inmigrantes. Se han iniciado contra ellos los procedimientos del artículo 7, la cláusula disciplinaria de la UE.

Los dos países han calificado el nuevo mecanismo del estado de Derecho como "chantaje político" y sostienen que forma parte de una batalla ideológica injusta que está librando Bruselas.

Los polacos y los húngaros no están de acuerdo

Pero incluso en sus respectivos países, la lucha contra Bruselas es impopular. Una encuesta realizada por Kantar entre finales de septiembre y mediados de octubre reveló que más de tres de cada cuatro entrevistados están de acuerdo en que los fondos de la UE deben condicionarse a la aplicación por parte de los gobiernos nacionales del estado de Derecho y de los valores democráticos.

Tanto en Polonia como en Hungría, el 72% de los encuestados lo afirmaron. Hang Hungría y Akcja Demokracja de Polonia, dos grupos de movimientos civiles, también han recogido unos 300.000 mensajes de apoyo a la condicionalidad del estado de Derecho.

"Ha sido la financiación incondicional de la UE la que ha mantenido vivos a (el primer ministro húngaro Viktor) Orban y (el primer ministro polaco Mateusz) Morawecki y ahora es el momento de que la UE salga en apoyo de los ciudadanos polacos y húngaros que han estado luchando", dijo Piotr Cykowski, portavoz de Akcja Demokracja, en una declaración.

"Si los líderes de la UE sucumben ahora, entonces esto sólo impulsará la posición de Orban y Morawecki contra el estado de Derecho y allanará el camino para más líderes autocráticos que querrán debilitar a Europa", añadió.