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Arranca el segundo juicio político a Trump por el asalto al Capitolio

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Por Blanca Castro con Agencia EFE
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Los miembros de la Cámara de Representantes se conviertes en fiscales y los senadores en mimebros del jurado durante el juicio político.
Los miembros de la Cámara de Representantes se conviertes en fiscales y los senadores en mimebros del jurado durante el juicio político.   -   Derechos de autor  AP / J. Scott Applewhite
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El Senado de Estados Unidos se convierte en un tribunal y el acusado es Donald Trump.

Este martes arrancó finalmente el segundo juicio político del expresidente, esta vez por el cargo de "incitación a la insurreción".

La sesión empezó con una votación sobre las reglas que gobernarán el juicio político, que se aprobaron por 89 votos a favor y 11 en contra.

"Es nuestro deber constitucional llevar a cabo un juicio político justo y honesto de los cargos contra el expresidente Trump, los mayores cargos jamás presentados contra un presidente en la historia de EE.UU. Esta resolución prevé un juicio justo", afirmó el líder de la mayoría demócrata en el Senado, Chuck Schumer, antes de esa primera votación.

Se espera que el juicio político se desarrolle rápido, con un posible final la próxima semana, y es improbable que termine en una condena para Trump, puesto que para ello se necesitaría un mínimo de 67 votos (dos tercios del Senado) y los demócratas solo controlan 50 escaños de la cámara. Por lo que este procedimiento inusual será un camino de espinas para los demócratas y republicanos.

El cargo contra Trump está derivado de sus acciones del pasado 6 de enero, cuando instó a sus seguidores a que marcharan hacia la sede del Congreso, donde ese día estaban reunidas las dos cámaras para refrendar el triunfo electoral del ahora presidente Joe Biden, que el entonces mandatario no había reconocido, al alegar sin pruebas que hubo fraude en los comicios.

Este proceso pasará a la historia en dos sentidos: porque convertió al líder republicano en el primer presidente estadounidense que afronta dos juicios políticos -tras el celebrado hace un año por sus presiones a Ucrania- y porque nunca antes se había sometido a un "impeachment" a un mandatario cuando ya no está en el poder.

Un juicio político que pone a prueba la interpretación jurídica

Los senadores iniciaron un debate de cuatro horas sobre la constitucionalidad del juicio político, algo que los conservadores ponen en duda al considerar que no se puede procesar políticamente a un presidente que ya abandonó la Casa Blanca.

Numerosos expertos en la Constitución han opinado que el proceso es legítimo incluso si ya no puede resultar en la destitución de Trump, porque evalúa hechos que se produjeron cuando él todavía era presidente.

El debate sobre la constitucionalidad es un salvavidas para aquellos republicanos más incómodos con Trump pero que no se atreven a darle del todo la espalda, puesto que así tendrán una excusa para votar en contra de condenarlo.