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Inflación creciente y precios en dólares: la pesadilla de comprar alimentos en Venezuela

Por Jose Nunez Tena  & Euronews en español con AP
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Puesto de frutas en Caracas
Puesto de frutas en Caracas   -   Derechos de autor  AP Photo
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Abiertos, con los estantes llenos y con una oferta variada. Así están en la actualidad muchos supermercados de Caracas y otros muchos en Venezuela, donde hoy por hoy el problema no es escasez de alimentos y productos sino la imposibilidad de comprarlos.

Tras más de siete años de recesión y cuatro de hiperinflación, muchos ciudadanos no pueden hacer frente a unos precios que deben ser pagados en dólares estadounidenses. Yosmar Sanguino, al cargo de sus dos hijas y tres nietos, lo resume en pocas palabras: "Ahora todo es en dólares. ¿Y el que no tiene dólares? ¿Qué puede comprar el que no tiene dólares?".

En Venezuela, la inmensa mayoría de los salarios son pagados en bolívares, pero la moneda oficial es cada vez más inútil. Los alimentos se han convertido en producto de lujo, y la cesta de la compra para una familia de cinco personas ronda los 390 dólares. Simplemente inalcanzable.

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Salario mínimo de tres dólares y medio

"Es muy complicado para una persona como yo, que se jubiló de la universidad tras 27 años de servicio", reconoce Germán, un profesor jubilado. "Tuve el cargo de jefe de relaciones públicas, y tenía el nivel más alto como funcionario. Pues bien, mi sueldo no llega ni a cinco dólares".

Viviana Stifano, a la salida de un supermercado, nos revela por su parte que "se trata de una imagen de prosperidad pero al mismo tiempo es un ambiente de escasez, porque ahora hay un exceso de productos pero no tienes el poder adquisitivo para comprar los productos que quieres. Tienes lo necesario para apenas vivir".

Con la inflación creciendo mes a mes, llegando en mayo a un acumulado de 264,8 por ciento, los ingresos de los venezolanos, cuyo salario mínimo no llega a tres dólares y medio, se ven cada vez más golpeados. Para colmo, la nueva ola de contagios por coronavirus tampoco ayuda a sobrellevar un nuevo año de lucha en Venezuela.