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Bandicuts antes extinguidos vuelven a vivir en libertad en una isla australiana

Estos pequeños bandicuts se creían extinguidos, ahora 100 se han reintroducido en su hábitat natural
Los pequeños bandicuts, antes considerados extintos, vuelven a la naturaleza con la suelta de 100 ejemplares Derechos de autor  James D Morgan/Getty Images
Derechos de autor James D Morgan/Getty Images
Por Liam Gilliver
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El bandicut oriental listado llegó a considerarse extinguido en la Australia continental, pero los conservacionistas se empeñan en darle una oportunidad real de sobrevivir.

Una especie que llegó a declararse extinguida en la Australia continental da ahora sus "pasos más importantes hacia la recuperación" gracias a un programa de rescate genético pionero en el mundo.

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Esta semana, conservacionistas han liberado hasta 100 bandicuts orientales listados en Phillip Island, una isla costera habitada cerca de Melbourne. Cada uno de estos marsupiales del tamaño de un conejo ha sido criado cuidadosamente para aumentar sus posibilidades de supervivencia en libertad.

La misión ha estado dirigida por la Odonata Foundation, Cesar Australia y el Eastern Barred Bandicoot Recovery Team. Desde 2004, los conservacionistas de estos grupos crían con cuidado a estos marsupiales y han hecho crecer la población hasta formar una comunidad de más de 2.000 individuos en refugios seguros.

El fondo Right Now Climate de Amazon ha invertido 2,5 millones de dólares australianos (alrededor de 1,52 millones de euros) para ayudar a restaurar las poblaciones de especies amenazadas, incluida la mayor reintroducción hasta la fecha de bandicuts orientales listados en libertad en Australia.

Un programa de rescate genético ha permitido liberar en masa en la naturaleza a estos bandicuts que llegaron a declararse extinguidos.
Un programa de rescate genético ha permitido liberar en masa en la naturaleza a estos bandicuts que llegaron a declararse extinguidos. James D Morgan/Getty Images

Por qué se declaró extinguido el bandicut oriental listado

Los bandicuts orientales listados son auténticos ingenieros del ecosistema gracias a sus hábitos de excavación, que contribuyen a mejorar la salud del suelo, la dispersión de semillas, la retención de agua y el ciclo de nutrientes, lo que refuerza los paisajes frente a inundaciones y sequías.

Sin embargo, sus poblaciones se desplomaron en Australia por una combinación de depredadores naturales, como los zorros, y la destrucción de su hábitat. A finales de la década de 1980 solo quedaban 60 ejemplares, localizados entre coches abandonados en un vertedero.

Los ejemplares que sobrevivieron se llevaron a cautividad para reproducirlos. En 1991 la especie se declaró extinguida en estado salvaje.

Gracias al esfuerzo de los conservacionistas, el número de bandicuts orientales listados pasó de 150 a unos 1.500 en 2021. Este avance se logró sobre todo creando recintos libres de depredadores y trasladando algunos animales a islas sin zorros.

Sin embargo, la consanguinidad hizo que muchos de estos animales en libertad no pudieran prosperar. Al haber muy pocos con quienes cruzarse, empezó a aparecer en esta población debilitada un defecto genético conocido como "mandíbula inferior adelantada", que dificulta excavar, sujetar o masticar el alimento.

Un programa de rescate genético pionero en el mundo está devolviendo estos diminutos bandicuts a la vida en libertad.
Un programa de rescate genético pionero en el mundo está devolviendo estos diminutos bandicuts a la vida en libertad. James D Morgan/Getty Images

Cómo la cría genética está salvando al bandicut oriental listado

La Odonata Foundation ha estado cruzando bandicuts orientales listados de la Australia continental con ejemplares de Tasmania, dos poblaciones genéticamente distintas que habían permanecido aisladas entre sí durante más de 10.000 años.

Al diversificar y reforzar su acervo genético, y al cruzar de forma selectiva hembras con machos de mayor tamaño, Odonata y el equipo de recuperación han creado "una población de animales más fuerte y sana, con mayor diversidad genética, una proporción de sexos más equilibrada y un tamaño corporal mayor".

La organización aspira a consolidar una población de al menos 500 animales repartidos en un mínimo de cinco localizaciones distintas, de modo que además de ser genéticamente más resistentes estén geográficamente dispersos. Así se reduce el riesgo de que una catástrofe natural acabe con toda la especie.

"La parte más decisiva de esta historia es el rescate genético", afirma el doctor Andrew Weeks, director de Cesar Australia y asesor científico de Odonata.

"Gracias a un enfoque pionero de mezcla genética, hemos creado una población de bandicuts vigorosa y resistente, con una salud genética muy superior y muchas más posibilidades de supervivencia que sus predecesores consanguíneos".

Durante los próximos tres años se vigilará de cerca, mediante pruebas genéticas continuas, a los bandicuts orientales listados liberados en islas frente a la costa de Victoria y en otros emplazamientos, para evaluar si la población se ha estabilizado.

"Este hito culmina muchos años de dedicación y colaboración por parte del equipo de recuperación", señala Matt Singleton, director de operaciones de la Odonata Foundation.

"También estamos profundamente agradecidos a los propietarios tradicionales Eastern Maar y Bunurong por su apoyo constante a la recuperación de esta especie única y de enorme importancia, con la que mantienen un vínculo profundo, y por el papel que han desempeñado para hacer posible esta suelta", añade.

Puede obtener más información sobre la Odonata Foundation aquí (fuente en inglés).

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