Centenares de clientes hicieron cola el jueves ante supermercados Lidl de toda Francia después de que la cadena anunciara la venta de 200.000 ventiladores y aparatos de aire acondicionado portátiles, lo que provocó largas filas, empujones y la intervención de la Policía en varios establecimientos.
Frente a un Lidl del distrito 19 de París, unas 200 personas esperaron hasta dos horas antes de la apertura, mientras la Policía vigilaba a la multitud ante el aumento de la demanda.
Vídeos difundidos en redes sociales mostraban escenas caóticas cuando los clientes entraban a la carrera en las tiendas para hacerse con los aparatos de climatización rebajados. En Nanterre, al oeste de París, la puerta de entrada de un supermercado Lidl resultó dañada por los empujones de la multitud por acceder al interior, mientras que otras imágenes recogían forcejeos entre clientes por productos que seguían en sus cajas. También se vieron largas colas de personas y coches frente a tiendas de Sevran.
La avalancha coincidió con los preparativos de Francia ante un nuevo episodio de calor tras una intensa ola que llevó los termómetros por encima de los 40ºC en parte del país. Los aparatos de aire acondicionado portátiles de Lidl, con precios a partir de 179€, eran mucho más baratos que muchos modelos similares del mercado, lo que disparó la demanda mientras los hogares trataban de prepararse para el previsible regreso de temperaturas extremas. Se requirió la presencia de la Policía en varios supermercados para ayudar a gestionar las aglomeraciones.