Trump pronuncia el miércoles el discurso principal y vuelve el jueves para la clausura, tras hablar el vicepresidente JD Vance. En el programa figuran también miembros del gabinete y candidatos en reñidas carreras a la Cámara baja y el Senado.
Los republicanos estadounidenses inauguran este miércoles en Dallas una convención extraordinaria de mitad de mandato, confiados en que situar a Donald Trump en el centro de su campaña pueda rescatar a un partido que afronta sombríos pronósticos electorales, pese a los índices de aprobación muy negativos del presidente.
La cita, de dos días y rebautizada como "Trumpapalooza", pretende convencer a los seguidores del dirigente republicano de que, en la práctica, él también se juega su futuro en las urnas el 3 de noviembre, cuando los republicanos se arriesgan a perder la Cámara de Representantes y afrontan una dura batalla por conservar el Senado.
"Lo que de verdad quiero que hagáis es que fingáis, por favor, que mi nombre también figura en la papeleta", dijo Trump recientemente en un mitin en Carolina del Sur. "Solo venid a votar, es muy importante".
La firma de proyecciones electorales Decision Desk HQ anticipa que los demócratas ganarán la Cámara por 230 a 205 escaños y que el Senado quedará 51 a 49 a su favor, revisando así su anterior pronóstico de empate a 50 a medida que el panorama sigue empeorando para los republicanos. Trump, cuya aprobación se situaba en solo el 33% en las encuestas más recientes, intervendrá las dos noches de la convención en el American Airlines Centre.
Trump busca movilizar a sus fieles sin perder a los independientes
Su reto es movilizar a los votantes personalmente leales a él sin alejar aún más a los independientes, cada vez más desencantados con su presidencia en medio de la inflación, los precios de la gasolina por encima de los 4 dólares (3,40€) por galón y la guerra en curso con Irán.
"Muchos partidarios de Trump solo votan cuando él figura en la papeleta", explicó a la agencia AFP Matthew Green, profesor de Ciencias Políticas en la Universidad Católica de América.
"No son votantes acérrimos del Partido Republicano, son votantes acérrimos de Trump. Así que, en ese sentido, tiene cierto sentido darle protagonismo a Trump con la esperanza de que esa gente acuda a las urnas en noviembre".
Pero Green se mostraba escéptico ante la idea de que pedir a esos seguidores que imaginen a Trump en sus papeletas pueda contrarrestar su debilidad de fondo. "Cuando está en la banda baja o media de los treinta puntos, eso se asocia tradicionalmente con unas muy malas elecciones de mitad de mandato para su partido", dijo sobre los índices de aprobación del mandatario, de 80 años.
El show de Trump
El encuentro es la primera convención nacional republicana convocada específicamente para unas elecciones de mitad de mandato, aunque los demócratas ya experimentaron con reuniones similares en las décadas de 1970 y 1980.
No se designarán candidatos ni hay previsto ningún trabajo formal de partido. En su lugar, los organizadores han montado lo que equivale a un gran mitin televisado de dos noches para ensalzar el balance de Trump y a los candidatos republicanos. Se espera la presencia de más de 100 congresistas y candidatos a la Cámara, con más de 50 oradores o intervenciones programadas cada noche.
Trump pronunciará el discurso central del miércoles y volverá para el cierre del jueves, después de la intervención del vicepresidente JD Vance. En el programa figuran también miembros del gabinete, líderes del Congreso y candidatos en las muy disputadas contiendas a la Cámara y el Senado.
Los republicanos planean poner el foco en las rebajas de impuestos, el control de la inmigración, la industria manufacturera y el precio de los medicamentos con receta, al tiempo que presentan a los demócratas como peligrosamente escorados a la izquierda.
Algunos republicanos, sin embargo, confían en privado en que Trump se ciña a ese guion y no derive hacia los agravios personales y los temas ajenos al mensaje que suelen dominar sus apariciones.
Los republicanos más vulnerables toman distancia de Trump ante las elecciones
No todos van a acudir. Numerosos legisladores en contiendas reñidas han decidido que, a menos de dos meses del día de las elecciones, es mejor dedicar su tiempo a hacer campaña en sus estados y distritos.
Green apuntó que los republicanos vulnerables tienen dos motivos para mantener las distancias, la impopularidad de Trump y el coste de perder días preciosos en sus distritos.
"Si eres un republicano que se presenta en un distrito en disputa, probablemente quieras marcar toda la distancia posible con Trump", afirmó. El presidente de la Cámara de Representantes, Mike Johnson, ha reconocido el dilema y ha señalado que algunos miembros necesitan quedarse en casa porque es un "momento crítico" justo antes de que se acelere la votación anticipada en todo el país.
A los republicanos que sí asistan se les ha pedido además que contribuyan con al menos 25.000 dólares (21.000€) para cubrir entradas y alojamiento. El evento funciona también como una enorme oportunidad de recaudación de fondos, con una mesa redonda con Trump fijada en 250.000 dólares (214.000€) por persona y fotografías con el presidente ofrecidas por 88.600 dólares (76.126€).
Y hasta el prometido escaparate televisivo nacional de Trump se enfrenta a un rival inusualmente formidable, las dos noches de la convención coinciden con los partidos inaugurales de la temporada de la NFL. "Invertir tres o cuatro días fuera de su distrito para ir a una convención no es una buena manera de emplear su tiempo si se enfrenta a una reelección ajustada", añadió Green.