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¿Dónde están mis llaves? Trucos para recordar dónde dejas las cosas

Consejos para recordar dónde dejas las cosas
Consejos para recordar dónde dejas tus cosas Derechos de autor  Canva
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Por AP, Euronews
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Más que una mala memoria, podría ser "un fallo en el engranaje entre memoria y atención", apuntó un experto.

Con la bufanda asomando del bolsillo del abrigo y esos guantes olvidados en la cafetería, en invierno hay, sencillamente, más cosas que perder. Y eso sin contar las llaves extraviadas en casa o esos momentos de desesperación buscando el móvil mientras dices: "¡Si lo tenía hace un momento!"

No te castigues. Hasta Mark McDaniel, que lleva casi 50 años estudiando la memoria y el aprendizaje humanos, se dejó hace poco un sombrero bajo la silla en un restaurante. No suele llevar sombrero, así que se le olvidó.

"Debería saber cómo acordarme de acordarme, pero en el momento no crees que vayas a olvidar", dijo McDaniel, profesor emérito de psicología y ciencias del cerebro en la Universidad de Washington en San Luis.

Por suerte, hay estrategias. Si te acuerdas de aplicarlas, así puedes dejar de perder cosas.

Un cortocircuito en el cerebro

Daniel L. Schacter, profesor de psicología en la Universidad de Harvard y autor de 'Los siete pecados de la memoria', afirma que perder cosas es algo a lo que todos somos propensos, en mayor o menor medida. Depende de circunstancias vitales que apartan la mente del presente.

"Más que una mala memoria, podría tratarse de una avería en la interfaz entre memoria y atención", señaló Schacter. "Según la investigación y la experiencia personal, eso es lo que explica muchos de los fallos de memoria que acaban en pérdidas".

En el cerebro, la memoria opera en tres fases, que son codificación, almacenamiento y recuperación. Schacter comparó perder las llaves con los conductores que llegan a su destino sanos y salvos sin recordar cómo han llegado.

En ambos casos, el recuerdo de la acción no se codifica porque la persona estaba pensando en otra cosa, lo que dificulta recuperarlo después.

"Hay que hacer un pequeño trabajo cognitivo", dijo Schacter. "En el momento de codificar, hay que centrar la atención".

Para las cosas que usas a menudo

Ayuda no tener que recordar dónde están ciertas cosas.

Schacter propone identificar los objetos problemáticos, como el móvil, la cartera o las llaves, y establecer una rutina que, con práctica, se vuelva automática. Él deja siempre las gafas de lectura en un lugar concreto de la cocina. Cuando va a jugar al golf, el teléfono va siempre al mismo bolsillo de la bolsa de golf.

"Quizá no siempre, pero en un porcentaje muy alto", apuntó.

Si hay un aumento notable de pérdidas respecto al pasado reciente, y va acompañado de otros problemas de memoria que interfieren con el funcionamiento cotidiano, puede ser momento de consultar al médico, señaló Schacter.

Para las cosas que no usas habitualmente

McDaniel sostiene que el cerebro recuerda mejor cuando recibe varias piezas de información que luego puede conectar. Entre los investigadores de la memoria, se conoce como elaboración.

Una manera de dejar de perder objetos que no utilizas de forma habitual, pero que extravías a menudo, como un sombrero, es decir en voz alta dónde lo dejas en el momento de dejarlo. Verbalizarlo aporta dos elementos que facilitan la recuperación.

"Decirlo en voz alta mejora la codificación porque te obliga a prestar atención, y la verbalización genera un recuerdo más rico", explica McDaniel.

Cuanto más detallada sea la elaboración, más conexiones habrá en el cerebro que te ayuden a recordar.

Una versión extrema de esa elaboración es el palacio de la memoria que utilizan los competidores en los campeonatos de memoria. Para recordar una serie de números y otras pruebas, visualizan un entorno familiar y estructurado, como una casa o un recorrido, e imaginan los números en lugares concretos.

Para algo como un sombrero, imagínalo en ese lugar y asócialo a un motivo y a una consecuencia, "Puse el sombrero debajo de la silla porque no quería mancharlo en la mesa, pero la última vez me lo dejé".

Puede que no te acuerdes de cogerlo al salir, pero probablemente recuerdes dónde lo dejaste.

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