Tras una demanda de 'Deutsche Umwelthilfe', el Tribunal de Leipzig sentencia que el programa de 2023 de Alemania es insuficiente. El Gobierno tiene hasta finales de marzo para presentar un nuevo plan que garantice reducir el 65% de las emisiones para 2030 con medidas reales.
Las organizaciones ecologistas en Alemania celebran una importante victoria judicial después de que el máximo Tribunal del país dictaminara que el Gobierno federal debe reforzar los planes de protección del clima.
El jueves 29 de enero, el Tribunal Administrativo de Leipzig rechazó el recurso del Gobierno contra una sentencia de 2024 que concluía que el programa climático de 2023 de Alemania no cumplía los requisitos de la Ley de Protección del Clima. La demanda original fue presentada por la organización ecologista Deutsche Umwelthilfe (DUH).
La decisión es firme y de obligado cumplimiento, por lo que el Gobierno queda legalmente obligado a revisar sus planes climáticos.
Una sentencia que obliga a endurecer la acción climática
El Tribunal consideró insuficientes las medidas vigentes para garantizar una reducción de al menos el 65% de las emisiones de gases de efecto invernadero para 2030 respecto a los niveles de 1990.
Los jueces señalaron una brecha de al menos 200 millones de toneladas de dióxido de carbono y sostienen que el programa no muestra cómo se cumplirán los límites anuales de emisiones en cada sector.
DUH, por su parte, celebró la decisión. Su director gerente, Jürgen Resch, declaró a la prensa alemana que el Tribunal propinó "un sonoro bofetón al Gobierno federal", y añadió que deben cerrarse ya las lagunas del programa actual, como permitir a los fabricantes seguir produciendo vehículos que funcionan con combustibles sintéticos.
Políticos del Partido Verde aseguran que el fallo también aumenta la presión sobre los ministros para actuar, especialmente en los sectores que han incumplido de forma reiterada sus objetivos de emisiones.
Lisa Badum, portavoz de política climática del partido, declaró a Deutsche Presse-Agentur (DPA) que los sucesivos ministros de Transporte han bloqueado durante décadas recortes de emisiones con impacto real. "Eso se acaba ahora", dijo.
También pidió pasos concretos para impulsar el cambio, como billetes más baratos de transporte público en todo el país, límites de velocidad en autopistas, un impuesto a los jets privados y la eliminación de subvenciones perjudiciales para el clima como las ventajas fiscales a los coches de empresa.
El Gobierno alemán afronta un plazo tras el fallo
En virtud de la Ley de Protección del Clima, Alemania fija límites anuales de emisiones para sectores como la energía, el transporte, los edificios, la agricultura y la industria. Si un sector no alcanza su objetivo, el Gobierno está obligado a introducir medidas correctoras inmediatas.
La decisión del Tribunal llega cuando empiezan a aflorar señales de que el progreso climático se está ralentizando en Alemania. Las emisiones de gases de efecto invernadero cayeron el año pasado, pero menos que en años anteriores, según datos de la Agencia Federal de Medio Ambiente de Alemania. El Gobierno asegura que responderá yendo más allá de simples retoques del plan vigente.
El secretario de Estado de Medio Ambiente, Jochen Flasbarth, afirma que el Gobierno sustituirá el plan de 2023 anulado por otro nuevo que deberá estar listo a finales de marzo. "Aún no hemos implementado todas las medidas necesarias para cumplir los objetivos legales", dijo Flasbarth, y añadió que confía en que el Gobierno cumplirá el plazo de marzo.
El fallo, subrayó, deja claro que "no puede haber concesiones cuando se trata de proteger el clima".