En el cuarto distrito, un antiguo edificio educativo se transformará en viviendas sociales de alquiler. Serán 26 pisos eficientes, que se asignarán por necesidad social desde comienzos de 2027.
La inversión que se está llevando a cabo en los números 39-43 de la calle Baross, en Újpest, se financia con 6,2 millones de euros, de los que el 80% procede de fondos de la Unión Europea y el resto lo aporta como cofinanciación el Ayuntamiento de Budapest. Las nuevas viviendas podrán ocuparse a comienzos del próximo año.
El antiguo edificio, por su uso anterior, ha deparado una grata sorpresa a los constructores, según explica Humayer Balázs, director técnico del proyecto AHA Budapest (Affordable Housing for All).
"Las aulas del antiguo colegio tenían la particularidad de que se dejaron pasillos relativamente anchos para los niños. Para un uso residencial no se necesita tanto espacio común, de modo que hemos podido desplazar las paredes de las viviendas hacia fuera un 35%-40% respecto a las aulas y ganar así la misma proporción de superficie habitable".
A la hora de abordar la crisis de vivienda, el AHA se está llevando a cabo en la capital húngara con la cofinanciación de la Iniciativa Urbana Europea (EUI). En el marco del proyecto se está elaborando un inventario del resto de edificios vacíos y sin uso de Budapest y un estudio sobre cuál sería la forma más adecuada de darles nuevo destino. Para ello hay que tener en cuenta numerosos criterios y conciliar distintas expectativas y posiciones técnicas.
"Puede haber situaciones en las que la demolición o la venta sean decisiones más racionales que la reconversión, por eso estamos elaborando una metodología específica en el marco de AHA Budapest", señala Humayer Balázs.
El objetivo de AHA es probar y consolidar en la capital húngara nuevos modelos de vivienda urbana sostenibles y socialmente viables. El elemento central del proyecto es el denominado Demo Hub, que es a la vez una intervención física y un espacio profesional de demostración, un proyecto piloto que muestra de forma tangible las soluciones de vivienda asequible del futuro.
No se trata solo de una inversión arquitectónica, sino de una intervención urbana compleja que vincula la innovación en vivienda con la eficiencia energética y la creación de nuevas estructuras institucionales.
"En algunas viviendas los propios parámetros físicos marcan el perfil, las más grandes se destinarán a familias numerosas y las adaptadas a personas con movilidad reducida. Además, la ciudad tiene otros muchos colectivos a los que quiere ayudar, desde familias monoparentales hasta jóvenes que han salido del sistema de acogida estatal. Estamos intentando ordenar este sistema de criterios tan complejo para definir cómo se seleccionará a los inquilinos", resume Kiszelyi Tibor, coordinador de proyectos de la asociación Utcáról Lakásba!.
El alcalde de Budapest, Karácsony Gergely, quien participó en la visita a las obras, ha reclamado la elaboración de una estrategia de fondo para hacer frente a la situación catastrófica de la vivienda en la ciudad.
El alcalde ha advertido de que, en términos de precios inmobiliarios, en todo el conjunto de la Unión Europea no se ha registrado en los últimos años un aumento tan acusado como en Budapest, donde se acumula el efecto de décadas de decisiones desacertadas en política de vivienda. También subraya que el proyecto actual no resuelve por sí solo estas situaciones de crisis, pero constituye una buena prueba de cómo afrontarlas en colaboración con las distintas organizaciones profesionales.
Gergely destaca que los edificios más adecuados para abordar los problemas de vivienda son aquellos que, tras un cambio de uso, ya no pueden desempeñar su función original. A su juicio, aunque las 26 viviendas de alquiler que ahora se están construyendo puedan parecer pocas, suponen en cualquier caso un avance si se tiene en cuenta que en los últimos 25-30 años no se había levantado ninguna vivienda de alquiler en Budapest.