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Los turcos son los mayores bebedores de té del mundo. ¿Qué hace tan especial al çay?

Una taza de té turco en un vaso tradicional ince belli (que literalmente significa «de cintura delgada»)
Una taza de té turco en un vaso tradicional ince belli (que literalmente significa «de cintura delgada») Derechos de autor Unsplash/Takenori Okada
Derechos de autor Unsplash/Takenori Okada
Por euronews
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El té es importante en Turquía; más que en cualquier otro país. Hablamos con un productor local de té para averiguar todo lo que necesita saber sobre el çay.

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En Turquía, el té (o çay) no es una simple bebida, sino que desempeña un papel fundamental en la cultura turca. El çay se bebe durante todo el día, aunque es más común beberlo después de cenar y en actos sociales, y forma parte de la mayoría de las interacciones sociales. De hecho, Turquía es el país donde hay más personas consumidoras de té del mundo. Incluso existen prestigiosos «maestros del té» cuya profesión es producirlo, promocionarlo y consumirlo como parte de su vida cotidiana.

Uno de estos expertos es Ahmet Albayrak. Es catador de té y propietario de Ceceva Tea Gardens, en la localidad de Haremtepe que se encuentra en la costa del mar Negro, la zona más adecuada del país para la producción. Hace tres años, tras comprobar que el consumo de té en Turquía iba en aumento, Ahmet y su socia Esra Albayrak abrieron los jardines para que los visitantes pudieran saborear la hoja local. Ahmet ha querido sentarse con nosotros para contarnos todo lo relacionado con el çay.

¿Por qué es tan importante el té en Turquía?

Se cree que el consumo popular de té en Turquía se remonta a la Ruta de la Seda, cuando en las posadas de carretera (caravanserai) se ofrecía té a los viajeros cansados. Así, el té se convirtió en un alimento básico para los viajeros que hacían viajes largos. Su proliferación actual, sin embargo, se atribuye a los esfuerzos deliberados del siglo XX, cuando el Parlamento turco comenzó a alentar a la ciudadanía a cultivar hojas en la tierra propicia para el té de la costa del mar Negro.

Para Ahmet, igual que para la gente de todo el país, se ha convertido en parte de la vida cotidiana. «El té es una bebida que no pasa de moda para la gente turca», afirma. «Somos una sociedad que programa sus reuniones diciendo: “Vamos a tomar un té”. En los lugares de trabajo, las pausas se llaman “pausas para el té” y el hecho de que el té producido en Turquía sea idóneo para el paladar turco es una de las razones por las que gusta tanto».

Ahmet explica que el té turco es tan especial porque el clima frío de la costa hace que las plantas se cubran de nieve en invierno. Este glaseado actúa como barrera natural contra las enfermedades, por lo que las plantas no necesitan protección química, y confiere a las hojas un sabor natural y fuerte.

¿Dónde se produce el çay?

Rize es un centro de producción de té en Turquía
Rize es un centro de producción de té en TurquíaUnsplash/Youssef Mohamed

Alrededor del 60 % del té turco se cultiva en Rize, una región montañosa y brumosa a orillas del mar Negro. Su microclima la convierte en la zona más adecuada del país para cultivar las plantas, pues posee una atmósfera húmeda y lluviosa que favorece el desarrollo de las hojas de té. Aunque gran parte del té se elabora aquí, la inmensa mayoría no sale de Turquía debido a su gran demanda interna.

¿Cómo se prepara una taza perfecta de çay turco?

El çay turco se elabora de forma diferente a la de otros países. Ahmet nos lo explica: «En Turquía, el té se prepara en un utensilio de cocina de dos piezas llamado caydanlik (tetera). En la parte inferior está el agua hirviendo y en la superior se añade cierta cantidad de agua caliente y hojas de té. Después, se sirve diluyéndolo con agua en un vaso específico que utiliza la gente turca».

Las caydanlik, teteras tradicionales turcas, son todo un espectáculo. Muchas son grandes y muy ornamentadas, y están hechas de diversos materiales, como porcelana, acero y cobre. En estos países se tarda más en preparar el té que en otros, lo que contribuye a la sensación de ceremonia asociada a su consumo. Los vasos para beber son cortos, de cuello estrecho (a veces de cobre o acero) y están diseñados para retener el calor. Aunque tradicionalmente se disfruta sin endulzar, muchos amantes del té añaden azúcar o miel para suavizar su sabor amargo.

¿Cuáles son los mejores lugares para disfrutar de una taza de çay?

Cualquier lugar es bueno para disfrutar de una taza de çay, y las sugerencias de Ahmet son muy variadas, empezando por sus jardines de té. Además, recomienda tomar el té en el Bósforo, el Cordón de Esmirna y los Dardanelos. Si quieres tomar un çay con buenas vistas, la colina Camlica de Estambul es el lugar ideal. En el lado asiático de Estambul, esta colina de casi 300 metros de altura ofrece vistas de todo el Bósforo. Varias casas de té y restaurantes otomanos salpican el parque público, por lo que saborear una taza de çay aquí resulta realmente idílico.

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